- Respetuoso de sus orígenes, Iván Moreno y Fabianesi no exhibió gesto de euforia alguno al anotar, de penal, el primer tanto de Estudiantes. Es que el Gallego de Badajoz recorrió todas las inferiores en la ciudad deportiva de Baigorria y pisó primera con la casaca de Central de la mano de Edgardo Bauza, en 1998. Moreno disputó 80 encuentros y convirtió 12 goles hasta que en 2001 fue vendido a Villarreal de España, su país natal. Luego pasó por Porto de Portugal, Banfield, Colón de Santa Fe, Morelia de México y Vélez Sarsfield, hasta aterrizar este año en el Pincha de La Plata.
- El futbolista de Estudiantes Juan Manuel Salgueiro, aprovechó el agua acumulada en algunos sectores del terreno de juego para practicar la famosa “planchita”. Pero no precisamente se tiró de panza en el césped como si estuviera en una pileta: el uruguayo le hizo honor a la garra charrúa y descargó sobre Martín Arzuaga una plancha descalificadora, que por lo brusca e innecesaria merecía ser penada con tarjeta roja. El juez Juan Pablo Pompei, víctima de una ceguera repentina, ni siquiera sancionó falta, y mucho menos castigó al delantero pincha con alguno de los dos cartones. Y la planchita a Salgueiro le salió bárbaro.
- Quizás, el entrenador de Central, Carlos Ischia, haya recordado en una ráfaga aquellos lejanos días de su infancia en los que seguramente habrá jugado a las escondidas. Es que el calvo DT fue expulsado por el árbitro a los 32 minutos del primer tiempo (dicho sea de paso, cuando cruzó desde el banco al túnel se ganó una ovación), por lo que reglamentariamente debería haber abandonado el campo y sentarse en alguna butaca de la tribuna. Pero Ischia desafió a la ley y se quedó tras los carteles publicitarios: para pasar inadvertido, se calzó una gorra de las que suele usar, y cada vez que Pompei corría cerca de su posición, miraba para abajo y se tapaba la cara. Así, pudo dirigir al equipo aunque del lado opuesto al banco de suplentes. Carlitos, un crack.
1
EDUCACIÓN


