Una rubia para nada sosa. Es que la popular muñeca Barbie, que encarna uno de los ideales mundiales de belleza, se mostró transexual. En una provocadora exposición fotográfica que pretende contribuir a la visibilidad del colectivo "trans" se comprometió con la causa que intenta poner al descubierto los hechos de violencia que atraviesa esa minoría sexual.
"InVisibles: Naturalezas Transgresoras", se llama la muestra organizada por la asociación DecideT de lesbianas, gay, transexuales y bisexuales en la Universidad de Alicante. El fotógrafo Manuel Antonio Velandia utilizó la clásica Barbie rubia y otra de rasgos mestizos, acompañadas de un Kent rodeado de plumas, para llamar la atención sobre la discriminación que sufre esta parte de la sociedad, en la que la mente no coincide con el cuerpo.
Para ello, se añadieron a las perfectas Barbies aureolas y pezones, en la parte superior, y órganos genitales masculinos, en la parte inferior, para mostrarlas sin ropa en distintas posiciones y en juegos sexuales que causan la reacción del público.
"La idea es reflejar la contradicción que supone que en la naturaleza podamos intuir elementos sexuales mientras que en otros artículos donde debería haberlos, como en las muñecas, se tiendan a eliminar, lo que hace que esas muñecas en realidad tengan cuerpos desgenitalizados e irreales", ha explicado Velandia.


