Más de medio millón de bebés nacieron con VIH positivo el año pasado y esas infecciones pudieron haberse prevenido, según la conclusión de un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
La organización afirmó que en el mundo en desarrollo se necesitan más tratamientos para las mujeres embarazadas que portan el virus que causa el sida.
Según la Organización de las Naciones Unidas para el sida, Onusida, en el mundo en vías de desarrollo menos del 10% de las mujeres embarazadas VIH positivas reciben tratamientos para evitar la transmisión del virus a sus bebés.
Sin tratamiento, dice Unicef, un 25% de los bebés cuyas madres son VIH positivas resultarán también contagiados. Pero si se ofrece a las madres medicinas antirretrovirales y cuidados médicos durante el embarazo, el riesgo de infección disminuye perceptiblemente.
La evidencia demuestra que en América del Norte y Europa las madres que reciben tratamiento antirretroviral y cuidados médicos logran reducir el riesgo de transmisión a menos de 2%.
"El costo de los medicamentos no es muy alto, y los resultados son extraordinarios", afirmó Anita Tiessen, portavoz de Unicef, citada por la cadena británica BBC.
Sin embargo, en el mundo en desarrollo, nueve de cada diez mujeres VIH positivas no tienen acceso a estos tratamientos cuando están embarazadas.
Sin los servicios adecuados, un 35% de los bebés que nacen de madres VIH positivas resultarán contagiados.
Cuando un bebé nace con el virus VIH, sus posibilidades de supervivencia no son buenas, y la mitad de esos niños morirá antes de cumplir dos años, dijo Unicef.
"Existe una verdadera desigualdad entre los niños que nacen de madres VIH positivas en los países ricos y los de los países pobres", agregó Tiessen. "Y para esas madres y esos bebés, esto significa una sentencia de muerte", afirmó.
A pesar de las cifras negativas, el informe de Unicef también tiene buenas noticias.
Según el informe, el número de bebés VIH positivos logró reducirse de 700.000 en 2005 a poco más de 500.000 en 2006.
Fuente: Télam
La organización afirmó que en el mundo en desarrollo se necesitan más tratamientos para las mujeres embarazadas que portan el virus que causa el sida.
Según la Organización de las Naciones Unidas para el sida, Onusida, en el mundo en vías de desarrollo menos del 10% de las mujeres embarazadas VIH positivas reciben tratamientos para evitar la transmisión del virus a sus bebés.
Sin tratamiento, dice Unicef, un 25% de los bebés cuyas madres son VIH positivas resultarán también contagiados. Pero si se ofrece a las madres medicinas antirretrovirales y cuidados médicos durante el embarazo, el riesgo de infección disminuye perceptiblemente.
La evidencia demuestra que en América del Norte y Europa las madres que reciben tratamiento antirretroviral y cuidados médicos logran reducir el riesgo de transmisión a menos de 2%.
"El costo de los medicamentos no es muy alto, y los resultados son extraordinarios", afirmó Anita Tiessen, portavoz de Unicef, citada por la cadena británica BBC.
Sin embargo, en el mundo en desarrollo, nueve de cada diez mujeres VIH positivas no tienen acceso a estos tratamientos cuando están embarazadas.
Sin los servicios adecuados, un 35% de los bebés que nacen de madres VIH positivas resultarán contagiados.
Cuando un bebé nace con el virus VIH, sus posibilidades de supervivencia no son buenas, y la mitad de esos niños morirá antes de cumplir dos años, dijo Unicef.
"Existe una verdadera desigualdad entre los niños que nacen de madres VIH positivas en los países ricos y los de los países pobres", agregó Tiessen. "Y para esas madres y esos bebés, esto significa una sentencia de muerte", afirmó.
A pesar de las cifras negativas, el informe de Unicef también tiene buenas noticias.
Según el informe, el número de bebés VIH positivos logró reducirse de 700.000 en 2005 a poco más de 500.000 en 2006.
Fuente: Télam


