En el predio de Bella Vista, se enciende la luz de una lamparita y el técnico Ricardo Caruso Lombardi comienza a hablar. La figura, por supuesto alegórica, sirve para graficar la naturalidad con la que el DT de Newell’s se desenvuelve ante los medios y, a decir verdad, su debilidad por las cámaras y los micrófonos. Caruso se vende como un tipo extrovertido, verborrágico y simpático, características que forman parte de su forma de andar por esta vida y por esta profesión, la de entrenador de fútbol. Por eso, y luego de un actuado “¿qué quieren muchachos?, ¿otra vez tengo que hablar?” para los cronistas presentes, Caruso sacó a relucir su “labia” y se enfrascó en una animada charla de casi 20 minutos.
“Uno siempre piensa en tener un buen arranque dirigiendo un equipo, después de ahí a que se haga realidad es otra cosa. Pero los artífices son siempre los jugadores; más allá del misterio que uno provoca con lo que hace para levantar al equipo, los que juegan son los jugadores”, afirmó el entrenador rojinegro, haciendo referencia a los dos triunfos que su equipo cosechó desde su asunción. Lombardi es considerado un técnico motivador, algo que muchas veces menoscaba sus condiciones de conductor táctico: “Un técnico no se basa únicamente en el inflador anímico: tiene que tener otras cosas. Yo soy un motivador; un tipo que cuenta cuentos también es un motivador, pero para hacerte cagar de risa, no para dirigir un equipo. Si no sería muy fácil ser entrenador, bastaría con tener carisma y nada más”, aseveró Caruso.
Respecto de los rivales a alcanzar en el corto plazo para salir de los puestos de promoción por parte de La Lepra, el entrenador rojinegro analizó: “Hoy nosotros tenemos que pelear con los que dividen por tres temporadas, no con los que ascendieron, porque ganan un partido y te pasan por más que vos ganés tres seguidos. Por eso nuestra meta es alcanzar a Central, Gimnasia de Jujuy, Colón, Racing, equipos que tenemos a muy poquitos puntos con un partido menos”. Después agregó: “Nuestra pelea va a ser grande y difícil hasta el final. Acá no sirve ganar un partido, empatar otro, o especular con resultados positivos: lo único que sirve es ganar. Necesitamos ganar de visitante, que es lo que el equipo no pudo hacer hasta ahora”.
Por último, no podía faltar el chiste que Caruso siempre tiene a flor de labios. Cuando se lo consultó sobre los puestos que ante Independiente improvisó para el defensor Héctor Gaitán – volante central – y el delantero Juan Manuel Cobelli – carrilero por izquierda -, el peculiar DT bromeó sobre este último: “Los pongo en esos puestos porque sé que pueden rendir. A Cobelli lo puse por izquierda para no resignar todo el ataque, le dije que suba también. Lo que pasa que era el debut del pibe y estaba un poco asustado: de los 15 minutos que jugó, 14 estuvo ahogado, no podía ni hablar”.
Caruso aclaró que al carisma hay que agregarle trabajo


