El cielo se oscurece, comienza la tormenta, cae la lluvia y, de pronto, la paranoia regresa: bolitas blancas caen del cielo. Otra vez el maldito granizo que el año pasado afectó fuertemente varias zonas del país, entre ellas Rosario en aquella inolvidable jornada de noviembre.
Sin embargo, al menos esta vez, el agua congelada cayó únicamente en el conurbano bonaerense, que estuvo por varias horas bajo alerta meteorológico junto a Capital Federal.
El sur de Santa Fe queda siempre fuera del alerta. Si bien se esperan lluvias durante toda la jornada, el pronóstico anticipa que sábado y domingo habría bueno tiempo, aunque con bajas temperaturas.
Para el Servicio Meteorológico, la zona con peor panorama es la delineada por las localidades de San Antonio de Areco, San Andrés de Giles, Pilar, Zárate, Campana y las regiones noroeste del conurbano y la Capital Federal.


