El director general de Malvinas de la Cancillería, Eduardo Airaldi, afirmó este viernes que la Argentina "no quiere caer en la malvinización de la relación con el Reino Unido", pero acusó al gobierno británico de tomar de "rehén" el vínculo bilateral para evitar negociar la soberanía.

"No queremos caer en la malvinización de las relaciones con el Reino Unido, pero es el gobierno británico el que tiene a la relación de rehén en esta disputa de soberanía", afirmó el diplomático al hacer referencia al estado de los lazos bilaterales a poco de cumplirse el 25 aniversario del desembarco argentino en las Islas malvinas.

El funcionario mantuvo un encuentro con la prensa internacional y local en el Palacio San Martín junto al embajador en Colombia y ex Jefe del Ejército Argentino, Martín Balza, donde trazaron una perspectiva histórica de la disputa de soberanía desde 1833 y la continudad diplomática de la cuestión Malvinas.

A poco de conocerse la decisión del presidente Néstor Kirchner de cancelar el acuerdo bilateral para la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona en conflicto, Airaldi rechazó el supuesto endurecimiento de la postura argentina con Gran Bretaña por la cuestión Malvinas.

"Es el gobierno británico el que se ha negado sistemáticamente a recuperar las relaciones bilaterales y se ha rehusado a cooperar de manera genuina", afirmó el diplomático al repasar los marcos de cooperación caídos por la "unilateralidad" británica en materias como hidrocarburos y pesca. Para el director de Malvinas la política británica de cooperación no representa el concepto "todos ganan" (win-win) que se persigue en una relación bilateral diplomática, sino que pretenden imponer el "ellos ganan nosotros perdemos".

"Argentina quiere que haya genuina cooperación con el Reino Unido en aspectos prácticos que derivan de la existencia de la disputa de soberanía", dijo Airaldi sobre los objetivos de la política por Malvinas, para lo cual "es necesario crear las condiciones propicias para una negociación".

El reclamo argentino para la negociación de soberanía recibe el respaldo de la comunidad internacional en foros multilaterales como la Organización de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, y en los regionales como el Mercosur, Comunidad Sudamericana, y Cumbre Iberoamericana.

La Resolución 2065 de las Naciones Unidas invitó a los gobiernos de la Argentina y el Reino Unido a mantener negociaciones de soberanía sobre las islas para dar una resolución definitiva a la disputa iniciada tras la toma militar del archipiélago por la marina real en 1833.

Cada año, en la apertura de la Asamblea General de la ONU a la que asisten todos los mandatarios del planeta, la delegación argentina plantea su llamado a la negocación y denuncia ante el máximo foro internacional la resistencia británica a retomar el diálogo.

Al hacer referencia a los recursos diplomáticos a los que el país aún puede recurrir, Airaldi destacó "la perseverancia de la acción argentina y la determinación de actuar conforme a los mecanismos diplomáticos en el marco de las resoluciones de las Naciones Unidas y de la Constitución Nacional"

La diplomacia local "en forma permanente debe encontrar la manera de sentar al Reino Unido a una mesa de negociación diplomática" tal como ocurrió entre 1966 y 1982 tras la exhortación de la ONU, con el "compromiso de garantizar los intereses de los habitantes de las islas".

Resaltó, también, que el Gobierno "quiere que esa cooperación beneficie aún más los intereses de los habitantes de las islas y resguarde sus modos de vida, pero siempre en el camino de la resolución de la disputa de soberanía y del progreso y mejoramiento de la relaciones con el Reino Unido".

Airaldi enfatizó que a 25 años de la recuperación de las islas "este gobierno y los que les sigan jamás van a abandonar su reclamo por el derecho de soberanía sobre las Islas", pero al mismo tiempo garantizó que esta administración "no adoptará ninguna política para causar perjuicio a los habitantes de las islas".

El ahora embajador en Colombia, veterano de la Guerra de Malvinas, en el diálogo con la prensa internacional y local dijo que a 25 años del conflicto mantiene la misma opinión respecto a que "fuimos a una guerra absurda, totalmente imprevista e inaudita para la cual las Fuerzas Armadas no estaban preparadas".

En un tono crítico ya conocido sobre la actuación del entonces gobierno de facto, Balza dijo que la guerra fue una "prolongación de la caída de una Junta Militar usurpadora del poder constitucional, secundada por un séquito de complacientes y obsecuentes altos mandos".

El militar retirado pidió "diferenciar al hombre que combatió con sentimiento, profesionalidad, entusiasmo y lealtad, de la incompetencia e ineptitud política, diplomática y militar de la estrategia nacional".

Balza dedicó varios tramos de la charla a destacar el respeto que existió entre las tropas británicas y argentinas durante el conflicto en las islas al afirmar que se trató de "una guerra sin odios" en la que "ambos bandos respetaron el derecho internacional humanitario".

Fuente: Télam