El gobierno nacional reclamó "el máximo castigo" para los culpables de la muerte del maestro Carlos Fuentealba, quien recibió un impacto fatal en la cabeza de un proyectil de gas lacrimógeno cuando se manifestaba en Neuquén. Lo hizo a través del vicepresidente Daniel Scioli, quien aseguró: "Fue un hecho desgarrador, por el que siento una gran tristeza. Es muy cruel cómo fue asesinado el maestro Carlos".

Scioli agregó que el gobierno nacional está procurando "hacer una Argentina mejor, donde haya libertad y derecho a la protesta, y procurando resolver las cosas a través del diálogo, sin violencias".

Por su parte, el policía Darío Poblete, presunto autor del disparo que causó la muerte de Fuentealba, se negó este viernes a la tarde a prestar declaración indagatoria ante el juez de la causa, Cristian Piana.

La diligencia se cumplió a las 18 y duró pocos minutos, por lo que el policía fue trasladado a su lugar de detención que no fue revelado por razones de seguridad.

Por otra parte, el juez ordenó una serie de pericias al Instituto Balseiro de Bariloche vinculadas a determinar la distancia y otros aspectos relacionados con el disparo de la granada de gas lacrimógeno que le causo la muerte al docente.

El policía fue detenido por estar sospechado de haber disparado la granada de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza de Fuentealba durante la represión a los docentes que cortaban la ruta 22.

Sin condena

Poblete fue condenado en noviembre a dos años de prisión por apremios ilegales y vejámenes contra un detenido en la alcaidía de Zapala.

Sin embargo, esa sentencia contra el supuesto autor material del asesinato (la represión del corte de ruta había sido ordendad por el gobernador Jorge Sobisch, según él mismo reconoció) fue apelada y no está firme, indicaron fuentes judiciales.

La Cámara Multifueros de Zapala condenó en noviembre pasado a dos años de prisión más la accesoria de cuatro años de inhabilitación al policía sospechado de haber disparado contra el docente neuquino causándole la muerte.

Poblete fue denunciado por un detenido de la alcaidía de Zapala en la que están involucrados otros dos efectivos policiales. Las mismas fuentes indicaron que la condena no está firme porque fue apelada en casación al Tribunal Superior de Justicia que no se ha expedido aún al respecto.

El policía detenido fue trasladado después de la sentencia al grupo especial GEOP de la ciudad de Cutral Co donde estaba prestando servicios al momento de la represión policial sufrida por los docentes el miércoles último y que le costó la vida a Carlos Fuentealba.