En medio de una crisis energética que azota a todo el país y que promete agudizarse si las bajas temperaturas no merman, el Concejo Municipal convocó al titular de la EPE, Luis El Halli Obeid, para poder discutir las inversiones para la producción y la distribución de la energía.

En tanto, El Halli Obeid señaló que "con el actual nivel de inversiones de la Empresa Provincial de la Energía del orden de los 150 millones de pesos anuales en todo Santa Fe –de los cuales 50 millones corresponden a Rosario–, en no menos de diez años se resolvería el problema energético”.

Con cierto optimismoel titular de la EPE manifestó en una reunión mantenida esta mañana con ediles de las comisiones de Obras y de Servicios Públicos que en los próximos dos o tres años comenzarán a notarse los cambios positivos. En tanto, enfatizó que “no todo el problema es originado por el anárquico consumo en las villas de emergencia. Sin villas igual se producirían cortes en Rosario”.

La presencia del doctor El Halli Obeid y la plana mayor de la empresa, obedeció a una iniciativa del jefe del bloque de concejales del socialismo, licenciado Horacio Ghirardi, que fuera aprobada por el cuerpo en forma unánime.

Participaron del encuentro, además del referido concejal, el vicepresidente primero del Concejo, doctor Osvaldo Miatello; los presidentes de las comisiones de Obras Públicas, doctor Jorge Boasso, y de Servicios Públicos, Pablo Colono, y los ediles Nire Roldán (ARI), Alfredo Curi (PPS), Arturo Gandolla (Frente para la Victoria PJ), Jorge Boasso (Intransigencia y Renovación Radical), María Inés Jasienovicz y Juan Rivero (Bloque Socialista). Asistió además la titular de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor, doctora Analía Carrió.

El motivo fundamental de la presencia de Obeid ante los concejales fue el de los continuos cortes del suministro eléctrico que comenzaron a producirse en Rosario, situación que aún hoy persiste y sigue afectando a miles de vecinos de distintos barrios de la ciudad, que a diario reclaman una solución.

Durante el encuentro, el autor de la iniciativa, Horacio Ghirardi, expresó que en el actual marco de crisis energética que sufre el país, “es importante tener un detalle del grado de ejecución de las obras” anunciadas por el gobierno provincial en marzo del 2006, con una inversión de 45 millones de pesos –para el bienio 2006/2007– con el objetivo de garantizar un correcto y suficiente suministro de energía eléctrica para la ciudad de Rosario.

“Tanto por la vida cotidiana de los vecinos, como por la previsibilidad que deben tener el comercio, la industria o las instituciones para desarrollar su actividad específica, es que necesitamos saber sobre la real situación energética en la ciudad”, dijo el edil.

Al respecto, el titular de la EPE explicó que el plan de obras iniciado el año pasado (que contemplaba alrededor de 52 millones de pesos sólo para Rosario) ya está ejecutado en un 95 por ciento, que incluía el tendido de cables de media tensión (que son los que unen las estaciones transformadoras con los centros de distribución), y tendido de cables de baja tensión (de menos monto, pero más significativos, en el microcentro rosarino).

Asímismo Obeid, anticipó que para arribar a una solución definitiva a la crisis energética deberán encararse fuertes inversiones como las actuales, en los próximos diez años. Aunque en dos o tres años comenzarán a notarse los cambios positivos. Aclaró además que del total de inversiones encaradas y a encarar por la EPE, un tercio corresponden a la ciudad de Rosario.

Con respecto a la cantidad de usuarios que habitan en viviendas precarias y no cuentan con un suministro formal (habitantes de villas de emergencia), en Rosario llegan a las 45 mil familias (unas 180 mil personas). Es importante destacar que la ciudad cuenta en total con unas 350 mil viviendas. Explicó que se necesitarían unos mil pesos por vivienda (sólo de materiales) para normalizar esa situación anómala y poder llevarles la energía en forma normal y formal.

Por último, Obeid destacó finalmente que está avanzada la idea –consensuada con la Defensoría del Pueblo de Santa Fe– de instalar unos 16 mil medidores en viviendas Fonavi que contemplarían una tarifa social del orden de los 23 pesos.