La policía apresó a uno de los ladrones que terminaron con la vida del repositor Sergio Brussa, el repartidor de cervezas de 45 años que fue asesinado el lunes por la tarde en la esquina de Rouillón y Carrasco durante un intento de asalto. Se trata del partícipe del homicidio, un joven que al momento del asalto empuñaba un revólver calibre 22 y quien se habría trenzado en lucha con la hija de Brussa, incluso le disparó sin poder herirla. Al joven lo llaman El Chino y tiene 18 años. Fue hallado en una precaria vivienda de la calle Bielsa al 6000 donde se erige un asentamiento irrgular.

El periodista Héctor López adelantó por Radio 2 que personal policial de las divisiones Homicidios, Brigada de Investigaciones y Orden Público llevaron a cabo este martes seis allanamientos en el barrio con lo que dieron con una serie de pistas que lo llevaron al chico que, sin bien no es el autor material del homicidio al kiosquero de Empalme, acompañaba al asesino en su intento por llevarse las pertenencias de la familia Brussa el lunes pasado.

De acuerdo a fuentes policiales consultadas, sería inminente la captura de quien terminó con la vida de este trabajador, teniendo en cuenta los avances que se han dado en la investigación por su muerte, durante las últimas horas.

El homicidio de Brussa despertó la furia de los vecinos de Empalme Graneros quienes este martes a la noche volvieron a manifestar su indignación por la inseguridad que viven en el marco de una asamblea multitudinaria frente al club La Gloria que comenzó minutos antes de las 20. 

Después de las 22, se desconcentraron con la idea de volver a juntarse el jueves a las 20 para evaluar la continuidad del caso y del patrullaje, que consideran escaso. Además pidieron una reunión con el gobernador Jorge Obeid.

Como la cantidad de personas que se concentró este martes superó la capacidad de las instalaciones, el debate comenzó de manera improvisada en la calle. Familiares de Sergio Brusa se subieron a un móvil policial que hizo de tarima, junto al comisario inspector de la zona, Jorge Wollschlejel.

Allí, tanto la hermana como la madre de la víctima manifestaron su bronca por la falta de respuestas (apuntaron tanto al gobernador Jorge Obeid y al ministro de Gobierno Roberto Rosúa como al personal del Sies y otras empresas privadas de ambulancias que no atendieron su pedido de auxilio).

Por su parte, Wollschlejel contó que ya disponía de “cinco órdenes de allanamiento en contra de los dos posibles autores que estuvieron en el lugar” pero que aún no los podían detener porque al “no tener suficientes pruebas pueden que salgan en libertad y ustedes van a creer que la comisaría tiene puertas giratorias, que entran por un lado y salen por otro”.

Por eso, pidió testimonios de los vecinos y de quien haya visto algo el lunes a las 16 cuando se produjo el hecho. Acto seguido, una hermana de la víctima reforzó esa solicitud: “Yo fui a declarar cuando masacraron a los chicos de enfrente y hoy esta historia se repite con mi hermano. No me callé la boca y con miedo y todo declaré”, aseguró.

Por su parte, los comerciantes del barrio bajaron sus persianas esta tarde, a partir de las 18, en rechazo de la violenta muerte del kiosquero y como forma de reclamo de mayor seguridad.

El asesino estaría identificado

El comisario Wollschlejel adelantó a Radio 2 que ya estaría identificado el asesino de Brusa, Se trataría de un hombre que salió hace poco de la cárcel de Coronda, donde purgó una condena por el asesinato de un familiar.

Dos delicuentes intentaron robar el kiosco familiar de Sergio Bruzza, un repartidor de cervezas de 45 años muy conocido en el barrio, y terminaron asesinándolo. El hecho se registró cerca de las 16 de este lunes en la esquina de Rouillón y Carrasco. Según las primeras versiones, los agresores ingresaron cuando la hija de la víctima atendía el local y el hombre salió en su defensa pero los delincuentes efectuaron varios disparos y lo hirieron mortalmente.

Las pericias policiales recogieron balas de calibre 22 y 9 milímetros y se cree que un proyectil de este último calibre que ingresó por el pecho de la víctima y salió por su espalda fue el fatal.

Indignados y cansados de este tipo de ataques (y además porque aseguraron la ambulancia tardó más de media hora en llegar), a pocos minutos del asesinato los vecinos de la zona se juntaron en la esquina del kiosco para repudiar el hecho y reclamar mayor seguridad y justicia para el comerciante muerto. Además, recordaron otro caso, el asesinato de los dos empleados municipales discapacitados, que ocurrió en la casa de enfrente.

“No hay explicación para esto y la impotencia es mucha. Es por eso que la gente espontáneamente salió, enardecida y enceguecida pedir justicia”, analizó Ortolani en referencia a la manifestación que tuvo lugar este lunes por la noche frente a la comisaría. “¿Por qué pasó esto?”, se preguntó reiteradamente este vecino, que como el resto que conoció a Brusa, intenta encontrarle una explicación a lo sucedido.

“Creemos que la seguridad como la libertad no se hace de un día para el otro y la gente sale a la calle porque un trabajador o se gana la calle o se la ganan los otros. Lo importante es que la gente no se quedó adentro”, evaluó.