"¿Sabías que en Sudáfrica las mujeres pueden abortar desde el primer trimestre sin ser criminalizadas por su decisión?” La pregunta llegó de manera imparable a través de un correo electrónico difundido en los últimos días a infinidad de destinatarios. Con la figura de Zakumi, el leopardo de pelo verde, mascota del Mundial de Fútbol 2010 pero con los colores de la bandera de la diversidad, el e-mail reveló un aspecto poco conocido del país anfitrión del evento futbolero. En Sudáfrica el aborto es legal desde 1997. Es decir, que hace más de una década las mujeres pueden decidir sobre sus propios cuerpos. La misiva está firmada por la ONG Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto.

Sudáfrica no sólo es la sede de la Copa Mundial de Fútbol 2010, también es uno de los países con mayor tasa de infecciones de VIH, y uno de los pocos que permite el aborto por causales amplias, convirténdose en una de las normativas más liberales sobre la temática en el mundo. Según un estudio publicado en el South African Medical Journal, el país redujo la mortalidad materna por aborto inseguro en un 91 por ciento.

La ley de “Libre Elección respecto a la Interrupción del Embarazo” (1997) permite el aborto sin ninguna restricción durante las primeras doce semanas de gestación. Esto ha logrado, según Ipas (Organización que protege la salud de las mujeres), reducir en un 91% la mortalidad materna y en un 50% la tasa de lesiones relacionadas a esos procedimientos.

En 2008 la ley fue ampliada, hecho que posibilitó un mayor acceso de las mujeres a la práctica del aborto legal y seguro. “La Ley de Enmienda mejoró la ley original al proporcionar mayor acceso a los servicios de aborto, especialmente a las mujeres pobres, jóvenes y rurales, ya que las jóvenes pueden acceder sin el consentimiento de sus padres", expresaron.

Un informe difundido por Rima Web reveló la trascendencia de esta ley en Sudáfrica, debido a la cantidad de grupos en contra del aborto, además de los profesionales que niegan esta práctica. Por ejemplo un médico de Doctores por la Vida, aseguró que “un 70 por ciento del personal médico no cree en el aborto, pero son obligados a realizarlos contra sus creencias”.