Un día de sol y playa. A una semana del inicio de la primavera cientos de personas coparon las playas y los paradores de la ciudad este sábado cuando el sol comenzó a apretar.

La jornada amaneció con cielo despejado y veintisiete grados de temperatura y casi como una postal de verano los espacios de la costanera norte de Rosario se llenaron a pleno.

Aunque un poco sorprendidos por el calorcito -ya que hace muy poco quedó atrás el crudo invierno- los rosarinos se aprestaron a disfrutar de un día que más que primaveral se tornó veraniego.

Ojotas, bermudas y mallas se vieron desfilar por La Florida y no faltó además del mate, la cerveza helada al caer la tarde, otro signo de que el verano estalló en la ciudad en pleno septiembre.