El hombre violó a la hija de su novia en forma reiterada, cuando la víctima tenía entre 12 y 16 años, pero ahora ella es mayor y decidió pedirle a la Justicia penal de La Plata que saquen al abusador de la cárcel. Además, exigió que se haga cargo de los alimentos y la educación de los dos hijos, de dos y cuatro años.
Ante la petición de la víctima, en una inédita resolución, los tribunales platenses concedieron ayer la probation –suspensión del juicio-, al acusado, de 36 años, y decretaron su libertad. El fallo además, a través del llamado proceso de avenimiento, obligó al imputado a “solventar los gastos de alimentación, educación y cuidado” de los dos hijos que concibió con la joven, según publica el Diario Hoy.
Incluso el dictamen indicó que la víctima y el victimario deberán “fijar un régimen de visitas a los menores” que “no altere su normal desarrollo”. Las razones que argumentó la joven para pedir la excarcelación fueron que ella había formado otra pareja hace dos años; que el agresor no vivía en la misma propiedad; que si seguía detenido no podía continuar pasándole dinero y mercadería para la manutención de sus hijos, de 2 y 4 años, y que los dos hijos tenían el apellido del imputado y lo reconocían como el padre.
“Él no jode más, desde hace 4 años, y además me quedé sin la manutención de mis hijos”, enfatizó la chica en su declaración, y aclaró que ella tampoco “necesitaba ayuda profesional de psicólogos” y que “sólo quería vivir en paz”.
Ante la petición de la víctima, en una inédita resolución, los tribunales platenses concedieron ayer la probation –suspensión del juicio-, al acusado, de 36 años, y decretaron su libertad. El fallo además, a través del llamado proceso de avenimiento, obligó al imputado a “solventar los gastos de alimentación, educación y cuidado” de los dos hijos que concibió con la joven, según publica el Diario Hoy.
Incluso el dictamen indicó que la víctima y el victimario deberán “fijar un régimen de visitas a los menores” que “no altere su normal desarrollo”. Las razones que argumentó la joven para pedir la excarcelación fueron que ella había formado otra pareja hace dos años; que el agresor no vivía en la misma propiedad; que si seguía detenido no podía continuar pasándole dinero y mercadería para la manutención de sus hijos, de 2 y 4 años, y que los dos hijos tenían el apellido del imputado y lo reconocían como el padre.
“Él no jode más, desde hace 4 años, y además me quedé sin la manutención de mis hijos”, enfatizó la chica en su declaración, y aclaró que ella tampoco “necesitaba ayuda profesional de psicólogos” y que “sólo quería vivir en paz”.


