La pregunta estaba flotando en el aire de Bella Vista este soleado mediodía de viernes, cuando el técnico Ricardo Caruso Lombardi terminó con su sesión de masajes y salió del vestuario para atender a los medios presentes en el predio. Si bien hace sólo seis fechas que el DT se hizo cargo del primer equipo leproso, no pudo ganar en las últimas cuatro -1 empate y 3 derrotas- y Newell’s volvió a caer en zona de descenso directo. Entonces, ¿se juega el puesto Caruso a partir del choque ante Banfield?

Pero esta historia no se compone solamente de resultados deportivos. Al parecer, al presidente Eduardo López no le cayó nada bien el promocionado cortocircuito que el extrovertido entrenador mantuvo con los referentes del plantel leproso, motivo que llevó al mandamás a intervenir en la cuestión. Se sabe que este tipo de episodios ponen de muy mal humor a López y eso puede ser peligroso para la continuidad laboral de cualquiera que se encuentre trabajando en el club.

Pero vayamos a la respuesta concreta de Caruso a aquella pregunta sobre el condicionamiento que los próximos resultados pueden ejercer sobre su continuidad como entrenador: “Y bueno, a lo sumo me tendré que ir, ese es el techo máximo. Yo soy muy consciente de lo que hago y si noto que estoy haciendo mal las cosas soy el primero que doy un paso al costado”, sorprendió Lombardi con absoluta crudeza.

“A mí nunca me echaron de un club, tuve mucha suerte en ese sentido. Lo que pasa es que hace sólo seis partidos que asumimos, agarramos esto de la nada, por ahí tenés que tener un poquito de hándicap. Me gustaría que me juzguen cuando el equipo esté armado por mí, pero tampoco quiero poner eso como excusa para que no digan que yo sólo intento salvaguardar mi puesto”, aseguró el actual entrenador de la Lepra.

“Yo soy un tipo muy leal, muy honesto, y cuando sé que puedo sacar algo adelante generalmente lo logro, no creo que esto sea la excepción. Cuando yo veo que la cosa no funciona o que los jugadores no me responden, soy el primero que va a hablar con el presidente o con el dirigente que me trajo y me voy”, enfatizó Caruso, quien tiene tres importantes desafíos de aquí a la finalización del presente torneo, dos de ellos de visitante y ante rivales directos por la permanencia.

“Yo no me muero por ganar plata, yo me muero para que el equipo salga adelante y eso los jugadores lo saben. También hay que tener en cuenta que esto viene de herencia, no de los tres partidos que perdimos desde que yo asumí. Algo ya cambiamos, como por ejemplo la actitud del equipo jugando de visitante”, señaló el DT.

“Estamos trabajando para sacar a Newell’s de esta situación, de ahí en más el tiempo dirá, y a veces los tiempos no te dan y te tenés que ir. Cuando se acaban los tiempos, la gente se impacienta. Si yo me llamara Simeone o Passarella, que jugaron en la selección, tendría más espaldas, pero como no jugué, un día te piden para que dirijas la selección y al otro día te putean todos. Esto es así”, concluyó Caruso.