La crónica diaria del clima y la cantidad de evacuados trajó este sábado dos buenas noticias: volvió el sol y por la tarde el último grupo de evacuados regresó a sus hogares por lo que el Batallón de Comunicaciones 121 dejó de funcionar como centro de asistencia.

Hasta este mediodía, 47 personas (correspondientes a 11 familias) en su mayoría del barrio Nuevo Alberdi seguían alojadas en lo que era el último lugar para desplazados por el temporal que azotó la ciudad durante la última semana de marzo. Pero a las 15.30, abandonaron el lugar en dos colectivos que dispuso la Municipalidad.

Entre ellos, el último en irse del Batallón fue Gabriel Maidana de 23 años. Él estuvo allí durante nueve días con su esposa y su hija. Ahora, si bien regresaba a su casa sabía que el drama no terminaba. “Tenemos agua todavía adentro”, le contó el último evacuado oficial al móvil de Canal 3 de Pedro Levy.

Gabriel, como muchos otros perdió casi todo lo que tenía, que por otro lado no era mucho. “Va a ser difícil volver a empezar”, sintetizó el joven que se dedica a fabricar ladrillos.

Se cerró así un capítulo de la emgergencia (los evacuados llegaron a ser cuatro mil y se habilitaron al menos cinco lugares oficiales) pero comieza otro: el del regreso a los hogares devastados por la lluvia, el barro y los peligros de infección. De hecho, en la zona de Nuevo Alberdi y barrio Municipal está habilitado como un centro de día un galpón de Defensa Civil sobre calle Granel (paralela a la ruta 34). 

Por su parte, el secretario de Promoción  Comunitaria de Santa Fe, Juan Carlos Forconi, manifestó que permanecen evacuadas en la capital santafesina menos de 10 mil personas en 75 centros de ayuda.

Este sábado, la situación más preocupante en la provincia de Santa Fe se registra en la ciudad de Tostado, cabecera del departamento 9 de Julio, en el Noroeste provincial, zona limítrofe con Santiago del Estero, donde en las últimas horas llovieron casi 300 milímetros. En esa ciudad, donde viven unas 15.000 personas, funcionan tres centros de evacuados con más de 250 personas.

La lluvia no generó nuevos desplazados 

"Tenemos en la zona de Nuevo Alberdi un centro crecer y un centro de salud que funcionan como centro de dia para evacuados, donde los vecinos pueden cenar y almorzar, reciben apoyatura. Pero no hubo nuevos desplazados", aseguró Escajadillo.

Hasta el sábado al mediodia se trabajó en la zona con bombas para retirar el agua, "pero ahora como esta dentro de los parámetros el cauce del Ibarlucea hay que esperar a que el agua baje sola", señaló.

De todos modos, las nuevas lluvias pusieron en alerta a vecinos de otros barrios. “Estuvimos intentado limpiar la zanja porque el agua no corre al estar tapada de la basura que dejó la inundación. Igual, en mi casa, yo volví a colocar las bolsas de arena en la puerta”, contó Lorena Serra de Cristalería, a Rosario3.com.

En ese lugar, que estuvo inundado una semana, se vivieron momentos de tensión el lunes pasado cuando un grupo de personas intentó a romper la ruta 34 con picos y palas. Finalmente, las bombas llegaron para drenar el agua estancada de un lado a otro y los vecinos se calmaron.

Santa Fe vuelve de a poco a la normalidad

Por su parte, Forconi explicó "la cifras de evacuados tiende a descender" -en el momento mas crítico había mas de 20 mil, hoy hay menos de 10 mil- y explicó que se incrementa la cantidad de grupos de familias que logran retornar a sus viviendas.

El Ministerio de Educación de la provincia informó que son 18 las escuelas oficiales y privadas que ya no
tienen personas evacuadas, y se espera para las próximas horas que se pueda aumentar el número de establecimientos educativos en condiciones de brindar clases.

En tanto, la empresa Cervecería Santa Fe anunció que donará a Caritas elementos para cubrir las necesidades de las personas que comienzan a regresar a sus hogares tras la inundación. La Empresa Provincial de la Energía, por su parte, comenzó la verificación de las instalaciones eléctricas en las viviendas afectadas por la emergencia hídrica, con el objeto de normalizar en forma progresiva el suministro de electricidad.