Se vino el frío. Lo que en el horizonte se planteaba como un fuerte temporal en la práctica fue sólo un chaparrón, que arrancó como tormenta de viento y derramó algo de agua, pero sobre todo trajo bajas temperaturas. Es que la mañana arrancó con 20 grados, pero pasado el mediodía el termómetro marcaba 14 grados aunque la sensación térmica era de 8 grados.
Y no hay alerta. La frase “siempre que llovió paró” parece que esta vez se va a cumplir, de acuerdo a los informes del Servicio Meteorológico. El fuerte chaparrón que arrancó al mediodía estaba dentro de los cálculos, ya que el pronóstico hablaba de “Probabilidad de lluvias y tormentas”. Pero también sostiene que el tiempo mejorará hacia la noche y no había alerta para la región.
No hace mucho, unos meses nomás, la lluvia era lo más deseado, ya que la región venía de meses de sequía que incluso ponían en riesgo la producción. Desde la pedrea para acá, pasando claro por la última inundación por la cual aún hay más de 7 mil evacuados en la provincia, cualquier nube negra es motivo de susto.
Al menos, no se prevé que el mal tiempo continúe. El Servicio Meteorológico no sólo pronosticó que las condiciones del tiempo mejorarán hacia la noche, sino que, además, entre jueves y sábado no se prevé que haya precipitaciones.


