Cuando parecía que la situación en Rosario tendía a mejorar, después de un jueves donde aflojó notablemente la intensidad de la lluvia, los chaparrones de la madrugada y el diluvio que se desató después de las 8 de este viernes volvieron a generar inconvenientes en los barrios más afectados por el temporal, en el noroeste de la ciudad, y caos en el centro y otras zonas, donde los anegamientos complicaban el tránsito, había caída de árboles y nuevos cortes de energía.
Entre los lugares más peligrosos para circular, estaba el Acceso Sur y avenida Belgrano, donde en algunas partes el agua tapaba el cantero central, además de que, como en muchísimas calles, destruyó el pavimento.
Sigue el alerta vigente, para este viernes está previsto que continúen las lluvias, aunque se estima que el tiempo puede mejorar por la noche. De todos modos, no se descarta que mañana sábado también haya precipitaciones. Mientras, el Paraná estaba casi en el nivel de evacuación, por lo cual Defensa Civil estaba muy atenta a lo que pasara en la zona del Mangrullo, en la desembocadura del arroyo Saladillo.
Ayer, jueves, la situación había mejorado. Tanto el clima, como los cauces de agua y la cantidad de evacuados empezaron a descender a la tarde-noche en Rosario. Sin embargo, en la ciudad capital y otros localidades del interior la situación era muy difícil y el número total de evacuados en territorio santafesino llegaba a 20 mil.
En cuanto a los evacuados rosarinos, después de haber alcanzado el pico de 3.300 en la ciudad y haber habilitado en un cuarto centro de evacuados (el Liceo), que por ahora no se utilizó, por la noche eran 3.100, y este viernes a la mañana unos 2.900, ya que unos doscientos habían regresado por sus propios medios a sus casas.
Pero volvió la lluvia y el operativo retorno se detuvo, tanto que a las 9, en declaraciones al programa de Radio 2 Diez puntos, el intendente Miguel Lifscfitz dijo que las nuevas precipitaciones "quebarron el clima de tranquilidad" que se perfilaba en la ciudad y advirtió que los centros de evacuados funcionarán seguramente todo el fin de semana.
El intendente, de todos modos, buscó no generar alarma: dijo que descendió el nivel de agua en el arroyo Saladillo y que el Ibarlucea y el Ludueña estaban subiendo un poco, pero se estaba lejos del nivel de riesgo. "Estamos siguiendo con atención la situaciñon, esperemos que no tengamos que evacuar de nuevo", afirmó.
Lifschitz se mostró conforme con la coordinación de tareas con la provincia y mencionó además que anoche lo llamó el presidente Néstor Kirchner para interiorizarse de la situación.
El SMN prevé para este viernes “nuevamente lluvias y tormentas de variada intensidad”; algunas podrían ser fuertes “con lluvias copiosas y ocasional caída de granizo” en la zona de cobertura: Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, Buenos Aires, este de Córdoba y Río de La Plata.
En ese sentido, según aseguraron desde Prefectura, la altura del Paraná alcanzó los 5,29 este jueves a la tarde por lo que aún no se montó un operativo formal de evacuación de las islas (previsto para los 5,30). Eso no quiere decir que no haya personas que ya abandonaron sus casas.
De hecho, en un informe realizado por Telenoche se pudo ver que en muchos lugares casi no queda tierra que no esté bajo el agua y tanto el ganado como las gallinas o perros estaban acorralados. En ese marco, la desesperación de los isleños crecía. “No se puede contra el agua”, señaló entre llantos un hombre.
Distinta era la situación en los cursos de agua en Rosario, que después de un amenazante crecimiento comenzaron a estabilizarse y bajar. “Estoy más tranquila, bajo un montón”, le dijo a Telenoche una de las mujeres que observaba el caudal del arroyo Ludueña frente al shopping de barrio Sarmiento este jueves a la tarde.
Emergencia declarada
Este jueves a la tarde eran cerca de 20 mil los evacuados en toda la provincia, de los cuales cerca de 3 mil corresponden a Rosario y 10 mil a la ciudad de Santa Fe. La cifra fue confirmada por el ministro de Gobierno Roberto Rosúa. Además, se declaró la emergencia hídrica en la provincia de manera formal.
Este jueves no cayó demasiada agua en Rosario, apenas 6 milímetros, una cifra muy leve si se considera que desde que arrancó la lluvia el lunes a la mañana cayeron más de 200 milímetros. El peligro llegó del lado del Paraná, que medía durante la mañana 5,28 metros y llegó por la tarde a 5,29, apenas un centímetro menos que el nivel de evacuación, lo que hizo que algunos entrerrianos que viven en las islas decidieran autoevacuarse.
Fuentes de la Dirección de Hidráulica municipal señalaron una baja importante tanto en el canal Ibarlulcea (bajó 50 centímetros, quedó a otros 50 centímetros de su cauce normal), el arroyo Ludueña (bajó 95 centímetros bajo respecto del miércoles al mediodía) y el Saladillo (bajó 70 centímetros desde la última medición del miércoles).
La vicegobernadora María Eugenia Bielsa dijo en Radio 2 que se estaba acondicionando el Liceo de Funes para recibir allí 300 evacuados que se sumaría a los ya colmados (Batallón 121 y los gimnasios de Newell´s y Náutico Avellaneda). Pero hacia la noche del jueves, aunque en el Liceo se había preparado todo para recibir a la gente, no habían llegado evacuados.
Récord de lluvia
En total, en estos tres días cayeron 280 milímetros de agua en la zona de Rosario siendo que la media de marzo está ubicada en los 160 milímetros. En tanto, según relevamientos, en todo el año 2006 cayeron 927 milímetros, con lo cual durante el temporal de esta semana ya cayó la tercera parte de esa cifra.
Una subcomisaría, la 19ª fue desalojada porque estaba inundada y los presos trasladados a otras dependencias policiales.
Además, varios accesos a la ciudad estaban cortados –por la ruta 34, la ruta 18– y también algunas calles, como en Portugal y Rondeao, donde por la presión del agua del Ludueña se levantó parte del pavimento.
Cerca de las 19 de este jueves, la EPE resolvía los últimos problemas de media tensión en Génova y Alberdi. Todavía quedaban situaciones puntuales de clientes sin luz que desde la empresa aseguraron que se resolverían con el pasar de las horas.
Piquetes
En los momentos en que no llovió hubo varios piquetes de vecinos que reclamaban asistencia. Entre otros lugares, hubo protestas en Arijón y Flamarión a la altura de Paraguay, 27 de Febrero y Alsina, Circunvalación y Centeno, también en San Francisquito. Como sucedió tras la pedrea de noviembre, reclaman ropa, chapas y colchones
Llamado solidario
Para atender a los evacuados, la Municipalidad necesita ropa, sobre todo para chicos –zapatillas, buzos, medias, ropa interior y frazadas–, que se pueden llevar a la Central de Emergencias, en Francia 1960.
Entre los lugares más peligrosos para circular, estaba el Acceso Sur y avenida Belgrano, donde en algunas partes el agua tapaba el cantero central, además de que, como en muchísimas calles, destruyó el pavimento.
Sigue el alerta vigente, para este viernes está previsto que continúen las lluvias, aunque se estima que el tiempo puede mejorar por la noche. De todos modos, no se descarta que mañana sábado también haya precipitaciones. Mientras, el Paraná estaba casi en el nivel de evacuación, por lo cual Defensa Civil estaba muy atenta a lo que pasara en la zona del Mangrullo, en la desembocadura del arroyo Saladillo.
Ayer, jueves, la situación había mejorado. Tanto el clima, como los cauces de agua y la cantidad de evacuados empezaron a descender a la tarde-noche en Rosario. Sin embargo, en la ciudad capital y otros localidades del interior la situación era muy difícil y el número total de evacuados en territorio santafesino llegaba a 20 mil.
En cuanto a los evacuados rosarinos, después de haber alcanzado el pico de 3.300 en la ciudad y haber habilitado en un cuarto centro de evacuados (el Liceo), que por ahora no se utilizó, por la noche eran 3.100, y este viernes a la mañana unos 2.900, ya que unos doscientos habían regresado por sus propios medios a sus casas.
Pero volvió la lluvia y el operativo retorno se detuvo, tanto que a las 9, en declaraciones al programa de Radio 2 Diez puntos, el intendente Miguel Lifscfitz dijo que las nuevas precipitaciones "quebarron el clima de tranquilidad" que se perfilaba en la ciudad y advirtió que los centros de evacuados funcionarán seguramente todo el fin de semana.
El intendente, de todos modos, buscó no generar alarma: dijo que descendió el nivel de agua en el arroyo Saladillo y que el Ibarlucea y el Ludueña estaban subiendo un poco, pero se estaba lejos del nivel de riesgo. "Estamos siguiendo con atención la situaciñon, esperemos que no tengamos que evacuar de nuevo", afirmó.
Lifschitz se mostró conforme con la coordinación de tareas con la provincia y mencionó además que anoche lo llamó el presidente Néstor Kirchner para interiorizarse de la situación.
El SMN prevé para este viernes “nuevamente lluvias y tormentas de variada intensidad”; algunas podrían ser fuertes “con lluvias copiosas y ocasional caída de granizo” en la zona de cobertura: Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, Buenos Aires, este de Córdoba y Río de La Plata.
En ese sentido, según aseguraron desde Prefectura, la altura del Paraná alcanzó los 5,29 este jueves a la tarde por lo que aún no se montó un operativo formal de evacuación de las islas (previsto para los 5,30). Eso no quiere decir que no haya personas que ya abandonaron sus casas.
De hecho, en un informe realizado por Telenoche se pudo ver que en muchos lugares casi no queda tierra que no esté bajo el agua y tanto el ganado como las gallinas o perros estaban acorralados. En ese marco, la desesperación de los isleños crecía. “No se puede contra el agua”, señaló entre llantos un hombre.
Distinta era la situación en los cursos de agua en Rosario, que después de un amenazante crecimiento comenzaron a estabilizarse y bajar. “Estoy más tranquila, bajo un montón”, le dijo a Telenoche una de las mujeres que observaba el caudal del arroyo Ludueña frente al shopping de barrio Sarmiento este jueves a la tarde.
Emergencia declarada
Este jueves a la tarde eran cerca de 20 mil los evacuados en toda la provincia, de los cuales cerca de 3 mil corresponden a Rosario y 10 mil a la ciudad de Santa Fe. La cifra fue confirmada por el ministro de Gobierno Roberto Rosúa. Además, se declaró la emergencia hídrica en la provincia de manera formal.
Este jueves no cayó demasiada agua en Rosario, apenas 6 milímetros, una cifra muy leve si se considera que desde que arrancó la lluvia el lunes a la mañana cayeron más de 200 milímetros. El peligro llegó del lado del Paraná, que medía durante la mañana 5,28 metros y llegó por la tarde a 5,29, apenas un centímetro menos que el nivel de evacuación, lo que hizo que algunos entrerrianos que viven en las islas decidieran autoevacuarse.
Fuentes de la Dirección de Hidráulica municipal señalaron una baja importante tanto en el canal Ibarlulcea (bajó 50 centímetros, quedó a otros 50 centímetros de su cauce normal), el arroyo Ludueña (bajó 95 centímetros bajo respecto del miércoles al mediodía) y el Saladillo (bajó 70 centímetros desde la última medición del miércoles).
La vicegobernadora María Eugenia Bielsa dijo en Radio 2 que se estaba acondicionando el Liceo de Funes para recibir allí 300 evacuados que se sumaría a los ya colmados (Batallón 121 y los gimnasios de Newell´s y Náutico Avellaneda). Pero hacia la noche del jueves, aunque en el Liceo se había preparado todo para recibir a la gente, no habían llegado evacuados.
Récord de lluvia
En total, en estos tres días cayeron 280 milímetros de agua en la zona de Rosario siendo que la media de marzo está ubicada en los 160 milímetros. En tanto, según relevamientos, en todo el año 2006 cayeron 927 milímetros, con lo cual durante el temporal de esta semana ya cayó la tercera parte de esa cifra.
Una subcomisaría, la 19ª fue desalojada porque estaba inundada y los presos trasladados a otras dependencias policiales.
Además, varios accesos a la ciudad estaban cortados –por la ruta 34, la ruta 18– y también algunas calles, como en Portugal y Rondeao, donde por la presión del agua del Ludueña se levantó parte del pavimento.
Cerca de las 19 de este jueves, la EPE resolvía los últimos problemas de media tensión en Génova y Alberdi. Todavía quedaban situaciones puntuales de clientes sin luz que desde la empresa aseguraron que se resolverían con el pasar de las horas.
Piquetes
En los momentos en que no llovió hubo varios piquetes de vecinos que reclamaban asistencia. Entre otros lugares, hubo protestas en Arijón y Flamarión a la altura de Paraguay, 27 de Febrero y Alsina, Circunvalación y Centeno, también en San Francisquito. Como sucedió tras la pedrea de noviembre, reclaman ropa, chapas y colchones
Llamado solidario
Para atender a los evacuados, la Municipalidad necesita ropa, sobre todo para chicos –zapatillas, buzos, medias, ropa interior y frazadas–, que se pueden llevar a la Central de Emergencias, en Francia 1960.



