¿Fin de la licencia? La crisis institucional de Rosario Central sumó este jueves un ingrediente extra con el anuncio de Pablo Scarabino, hoy en uso de licencia, de su intención de volver a asumir la presidencia del club. El dirigente pretende reunirse esta tarde (desde las 19.30) con la comisión directiva en el club y espera salir del encuentro nuevamente como presidente en ejercicio. Para eso, hizo una presentación judicial.
“Tomé la decisión de volver hace poco, pero en la comisión decidieron extenderme la licencia por un año más. Yo no lo acepté, quería volver. Además, estatutariamente, la licencia en el club no existe”, explicó Scarabino en Radio 2, como argumento a su presentación ante la Justicia para retomar sus funciones.
Según indicó, este jueves decidió hablar para evitar “sospechas” sobre los motivos que generaron su alejamiento en diciembre. “De mi silencio la gente puede pensar cualquier cosa, traía un montón de sospechas. Por eso también presenté mi patrimonio y el de mis hijos”, señaló en diálogo con Alberto Lotuf en De tarde en tarde.
Y en ese sentido, el presidente canalla volvió a aclarar que decidió renunciar cuando el coordinador de las inferiores José Pascuttini se fue por amenazas, pero sus compañeros en la cúpula del club lo convencieron para que sólo se tome una licencia.
“Me fui con miedo –reconoció Scarabino–, estas cosas no son fáciles, tengo un negocio a la calle con dos mujeres que están solas ahí. Pero ya no tengo miedo, hoy sólo tengo temor, y además siento que hago falta en Central”.
Consultado sobre cómo serían las primeras horas de su nueva etapa en caso de poder reasumir como titular de la entidad de Arroyito, el dirigente afirmó que va “a gobernar con el estatuto” y además aseveró que “Central está entero” en el plano económico: “El club tiene deudas pero también tiene el patrimonio que recuperamos nosotros”, dijo sobre los juveniles promovidos últimamente desde la cantera.
Y al preguntársele sobre si esta situación conflictiva con la comisión directiva lo tiene angustiado, Scarabino fue contundente: “La verdad que sí, porque siempre fui una persona transparente. A lo mejor a uno no le salen bien algunas cosas, pero yo le dediqué toda mi vida a Central”.
El presidente canalla se tomó licencia en diciembre último, poco tiempo después de haber sido reelecto al frente de la institución de Arroyito y antes de cumplirse los seis meses de descanso que había pedido la misma comisión directiva lo forzó a ampliarla.
“Tomé la decisión de volver hace poco, pero en la comisión decidieron extenderme la licencia por un año más. Yo no lo acepté, quería volver. Además, estatutariamente, la licencia en el club no existe”, explicó Scarabino en Radio 2, como argumento a su presentación ante la Justicia para retomar sus funciones.
Según indicó, este jueves decidió hablar para evitar “sospechas” sobre los motivos que generaron su alejamiento en diciembre. “De mi silencio la gente puede pensar cualquier cosa, traía un montón de sospechas. Por eso también presenté mi patrimonio y el de mis hijos”, señaló en diálogo con Alberto Lotuf en De tarde en tarde.
Y en ese sentido, el presidente canalla volvió a aclarar que decidió renunciar cuando el coordinador de las inferiores José Pascuttini se fue por amenazas, pero sus compañeros en la cúpula del club lo convencieron para que sólo se tome una licencia.
“Me fui con miedo –reconoció Scarabino–, estas cosas no son fáciles, tengo un negocio a la calle con dos mujeres que están solas ahí. Pero ya no tengo miedo, hoy sólo tengo temor, y además siento que hago falta en Central”.
Consultado sobre cómo serían las primeras horas de su nueva etapa en caso de poder reasumir como titular de la entidad de Arroyito, el dirigente afirmó que va “a gobernar con el estatuto” y además aseveró que “Central está entero” en el plano económico: “El club tiene deudas pero también tiene el patrimonio que recuperamos nosotros”, dijo sobre los juveniles promovidos últimamente desde la cantera.
Y al preguntársele sobre si esta situación conflictiva con la comisión directiva lo tiene angustiado, Scarabino fue contundente: “La verdad que sí, porque siempre fui una persona transparente. A lo mejor a uno no le salen bien algunas cosas, pero yo le dediqué toda mi vida a Central”.
El presidente canalla se tomó licencia en diciembre último, poco tiempo después de haber sido reelecto al frente de la institución de Arroyito y antes de cumplirse los seis meses de descanso que había pedido la misma comisión directiva lo forzó a ampliarla.


