No, no era normal la actitud de esos doce pibes apostados este martes a la tardecita en Ayacucho y Montevideo. Por eso, alguien llamó a la policía, para que viera qué pasaba. Los chicos, de entre 12 y 17 años, habían ido hasta allí a esperar a un alumno de Politécnico, escuela ubicada enfrente, al que “se la tenían jurada”.
Doce contra uno suena a pelea a desigual. Pero la patota no pensaba arreglarse sólo con sus manos. La policía les encontró a estos pibes una navaja, una púa y un cuchillo tramontina.
Los frustrados agresores fueron trasladados a la comisaría 1ª, de donde fueron retirados más tarde por sus padres, ya que así lo autorizó el juez de Menores Juan José Carmona.
Los chicos en cuestión viven todos en el micro o macrocentro y concurren a tres escuelas: Nacional 1, Rivadavia y Liceo Avellaneda.
Doce contra uno suena a pelea a desigual. Pero la patota no pensaba arreglarse sólo con sus manos. La policía les encontró a estos pibes una navaja, una púa y un cuchillo tramontina.
Los frustrados agresores fueron trasladados a la comisaría 1ª, de donde fueron retirados más tarde por sus padres, ya que así lo autorizó el juez de Menores Juan José Carmona.
Los chicos en cuestión viven todos en el micro o macrocentro y concurren a tres escuelas: Nacional 1, Rivadavia y Liceo Avellaneda.


