El arresto de 15 marines ingleses por la policía iraní es el eje de un nuevo conflicto internacional entre Europa e Irán. Funcionarios iraníes acusaron a los soldados británicos de meterse en sus aguas, a lo que se sumó este sábado la declaración del general de la República Islámica Alireza Afshar, que anunció que los detenidos habrían "confesado" haber entrado de manera ilegal. Por su parte, la Unión Europea emitió un comunicado exigiendo la inmediata liberación de los soldados.

Este viernes, quince infantes de marina británicos fueron detenidos por buques de guerra iraníes. La detención se produjo tras una inspección rutinaria de un barco mercante frente a las costas de Irak, realizada por dos buques de la marina británica, según los informes de Londres. Los marines fueron arrestados cuando abordaron el barco, ante la sospecha de que realizaba contrabando de crudo iraquí y armas.

El gobierno de Irán condenó esta "infiltración ilegal de Gran Bretaña en aguas iraníes". El portavoz del Ministerio del Exterior iraní, Mohammad Alí Hosseini, afirmó luego que "el acto hostil y de interferencia británico fue sospechoso y contrario al derecho internacional, por lo que no hay justificación para (que Londres) no se haga responsable".

El Ministerio de Defensa en Londres subrayó que el hecho se registró en aguas iraquíes, mientras que Teherán confirmó poco después el incidente, pero denunciando la "constante infiltración" británica en aguas persas. 

El Ministerio del Exterior iraquí se quejó este sábado de las protestas de Londres por un hecho al que calificó de "nueva infiltración de la armada británica en aguas iraníes". Además, Teherán exigió explicaciones del gobierno británico sobre el asunto y garantías de que incidentes de este tipo no se repitan, y señaló que los soldados permanecerán detenidos mientras dure la investigación en curso.

En tanto, la ministra británica de Relaciones Exteriores, Margaret Beckett, convocó el mismo viernes al embajador iraní en Londres para pedir la inmediata puesta en libertad de los 15 soldados.

La detención ha agudizado aún más las tensas relaciones entre el Reino Unido e Irán debido al cuestionado programa nuclear de Teherán. Londres defiende en el Consejo de Seguridad de la ONU la imposición de sanciones a Irán por no desmantelar este programa, con el que Occidente teme que pueda desarrollar armas nucleares. Además, Londres ha vuelto a acusar a Irán de incitar a los rebeldes mediante armas y dinero para que ataquen a las tropas británicas estacionadas en Basora, en el sur de Irak.

El comandante de las tropas británicas en Basora, Justin Maciejevski, criticó a Irán por entrometerse en Irak y poner en peligro las vidas de soldados británicos que ocupan ese país junto a los de Estados Unidos.

La detención de los marines no es el primer incidente de este tipo. En julio de 2004, la Marina iraní detuvo en Shatt el Arab, un río en el que desembocan el Eufrates y Tigris, a tres botes patrulleros británicos y arrestó a ocho soldados. Fueron mostrados a la televisión iraní atados y con los ojos vendados. Posteriormente, fueron liberados tras cuatro días de negociaciones.

En aquel momento los británicos admitieron que probablemente debido a un error de navegación los botes ingresaron en aguas persas. Sin embargo, esta vez Londres descartó categóricamente esa posibilidad desde el principio.

Fuente: Télam