En un gesto que apunta a generar un nuevo escenario de diálogo, la presidenta Cristina Kirchner recibió este miércoles a representantes de la Iglesia argentina y todo indica que la relación entre el nuevo gobierno y el Episcopado será mejor que en la gestión anterior, durante la presidencia de Néstor Kirchner, con la que mantuvieron duros cruces.
La primera mandataria fue visitada por la tarde durante 45 minutos por la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, compuesta por el cardenal Jorge Bergoglio, los obispos de San Miguel y Lomas de Zamora y el arzobispo de Tucumán. Fue una cita solicitada por medio de la Secretaría de Culto y previamente, planteada la semana pasada en el encuentro de los prelados.
El vocero del Episcopado, presbítero Jorge Oesterheld, calificó de "amable" el encuentro al finalizar el mismo, y reveló que los obispos le entregaron a la jefa de Estado el documento que habían elaborado en abril pasado, donde exhortaban a la construcción de un país desde la inclusión social y reclamaban una autonomía real de los poderes del Estado.
El portavoz eclesiástico consideró que la reunión puede servir "para que el diálogo vaya a continuar y sea fluido".
De esta manera, todo indica que la cita fue interpretada como un gesto que apunta a generar un nuevo escenario de diálogo entre el gobierno y la Iglesia Católica, a poco más de una semana de haber asumido Cristina al frente del Ejecutivo nacional.
La posibilidad de un encuentro entre la cúpula de la Iglesia y la mandataria había comenzado a tomar fuerza luego de varios gestos de distensión que se produjeron en la relación con el gobierno, que parecía marcar el inicio de una nueva etapa en la relación.
La postura de Cristina Fernández de Kirchner en rechazo al aborto, su discurso la noche del triunfo, la carta de felicitaciones que Bergoglio le envió tras las elecciones, y finalmente la visita a la Argentina del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, formaron parte de esas señales de acercamiento.
La primera mandataria fue visitada por la tarde durante 45 minutos por la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, compuesta por el cardenal Jorge Bergoglio, los obispos de San Miguel y Lomas de Zamora y el arzobispo de Tucumán. Fue una cita solicitada por medio de la Secretaría de Culto y previamente, planteada la semana pasada en el encuentro de los prelados.
El vocero del Episcopado, presbítero Jorge Oesterheld, calificó de "amable" el encuentro al finalizar el mismo, y reveló que los obispos le entregaron a la jefa de Estado el documento que habían elaborado en abril pasado, donde exhortaban a la construcción de un país desde la inclusión social y reclamaban una autonomía real de los poderes del Estado.
El portavoz eclesiástico consideró que la reunión puede servir "para que el diálogo vaya a continuar y sea fluido".
De esta manera, todo indica que la cita fue interpretada como un gesto que apunta a generar un nuevo escenario de diálogo entre el gobierno y la Iglesia Católica, a poco más de una semana de haber asumido Cristina al frente del Ejecutivo nacional.
La posibilidad de un encuentro entre la cúpula de la Iglesia y la mandataria había comenzado a tomar fuerza luego de varios gestos de distensión que se produjeron en la relación con el gobierno, que parecía marcar el inicio de una nueva etapa en la relación.
La postura de Cristina Fernández de Kirchner en rechazo al aborto, su discurso la noche del triunfo, la carta de felicitaciones que Bergoglio le envió tras las elecciones, y finalmente la visita a la Argentina del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, formaron parte de esas señales de acercamiento.


