“El otro día le comentaba a mi marido: el año pasado en vez de comprar el perro deberíamos haber comprado una vaca”, comienza diciendo Sonia Farías en su mensaje al espacio de Periodismo Ciudadano donde acompaña su particular queja por la falta de lácteos con una foto que lo ilustra.
“En el super, no sólo de mi barrio, no hay leche líquida ni en polvo. Ni hablemos de los postres y yogures. ¿Hasta cuando es posible que nadie tome medidas por esto?”, continúa Sonia.
“Y no olvidemos ese «contigo pan y cebolla», amigos, ¿vieron el precio de las cebollas y de las papas? No sigo mencionando más productos de la verdulería porque es angustiante”, agrega.
En cuanto a las diversas razones del desabastecimiento, señala: “Primero alegaron que se debía a las inundaciones, después a la sequía y ahora… ya veo que cuando comience el verano se deberá al extremo sol”.
Y, como una variante de aquello de la vaca en lugar del perro, especula: “Pase lo que pase los precios no bajarán; pensaba que en vez de esta primavera llenar el jardín con flores, debería comenzar una quintita”.


