Andrea del Boca quedó envuelta en un escándalo con un grupo de pintores. Con ella en la casa de Gran Hermano, los trabajadores aprovecharon para exponer las conversaciones donde le reclaman con respeto que les abone por las obras realizadas pero la actriz se excusa y dilata los tiempos.
“Andrea está acusada de no pagarle a unos pintores. Ella se defendió diciendo que los trabajadores no hicieron bien su trabajo y que por eso no pagó, pero hoy conocemos la otra campana de la historia”, explicó Pampito en televisión.
Pero acto seguido, Pochi contó que habló con Néstor, el capataz a cargo de los pintores. “Él me dijo que Andrea los está haciendo quedar mal y que la historia es otra. Me dijo que ellos se manejaron mucho por llamada pero también por chats, así que me pasó varias capturas de pantalla”.
El conflicto comenzó en octubre de 2025. “Hola Andrea, ¿cómo te va? Decime, ¿me vas a pagar? ¿Por qué no contesta? Si me pagás decime”, se lee en un mensaje que escribió Néstor, que en medio de los reclamos se enfrentó a la internación de su mujer.
En otros mensajes él lanza: “Estoy desesperado. Cuando quieras seguimos y terminamos el trabajo. ¿Tenés alguna novedad? No me mandaron nada todavía. No sé ya cómo pedirles por favor. ¿Qué pasó? ¿Te olvidaste? Tengo que pagarle a los muchachos”.
Entre los mensajes, Del Boca envió dos transferencias pero ninguna de ellas llegaba a cubrir lo que le debía a los pintores. Por eso mismo, Néstor comenzó a mandar mensajes de voz reclamando. “Hola Andrea, escuchame, te hago una consulta. Te pregunto para ver qué es lo que vamos a seguir haciendo. Si vamos a continuar para que terminemos con el pedazo de pintura que falta o no. ¿Qué pensás hacer? Necesito terminar porque necesito cobrar”, pidió Néstor.
Y siguió: “Tengo un millón para cobrar, es plata para mí. Nosotros vivimos día a día. No puedo estar esperando tanto tiempo. Decime sí o no, por favor. Pague lo que falta. Por favor te pido. Yo estuve cumpliendo”. La clave era quedel Boca no terminaba de pagar por los trabajos efectuados, ni tampoco dejaba que los obreros vayan a su hogar a finalizarlo. De hecho, a Néstor le quedó una escalera que es fundamental para su oficio y que no logró recuperar. “Tengo que buscar mi escalera que la necesito para otros trabajos. No quiero ir si no me autorizás. Por favor, Andrea, contestá”, cerró el trabajador que aún no recibió el pago.



