En tiempos donde las redes sociales parecen dominadas por videos fugaces, tendencias instantáneas y contenido cada vez más superficial, un grupo de chicos santafesinos logró viralizar algo completamente distinto: emoción real.
Todo empezó en San Lorenzo, cuando el profesor de música Pablo Parente decidió impulsar un proyecto para acercarles a sus alumnos canciones “con mensaje”, de esas que atraviesan generaciones y dicen algo más profundo que lo que suele sonar hoy en las plataformas.
“La idea surgió a partir de tratar de que los chicos vuelvan a escuchar música de calidad, música que tenga un mensaje”, explicó en diálogo con Rosario3.
Entonces apareció Oasis.
Parente les propuso a sus alumnos escuchar canciones que marcaron a la generación de sus padres. Y apenas sonó “Stop Crying Your Heart Out”, pasó algo inesperado.
“Hubo algo de piel. Los atrapó enseguida”, recordó el docente.
A partir de ahí comenzó un trabajo que duró más de un mes. Los chicos no solo aprendieron la canción: trabajaron el significado de la letra, la pronunciación en inglés, el contexto de la banda y la emoción detrás del tema.
El resultado fue una enorme producción coral con 140 alumnos de quinto y sexto grado del colegio Santa Rosa y un coro de 20 chicos del colegio San Carlos, dos instituciones históricas de San Lorenzo donde Parente trabaja desde hace 23 años.
“Vale la pena aclarar que no son un coro profesional. Son alumnos comunes del colegio que participaron de todo el proceso”, destacó.
El videoclip fue grabado en la manzana histórica de San Lorenzo, uno de los lugares más representativos de la ciudad. Entre voces infantiles, planos cinematográficos y una interpretación conmovedora, el video comenzó a multiplicarse en TikTok, Instagram y X.
Pero nadie imaginaba lo que iba a pasar después.
La grabación terminó llegando al mismísimo Liam Gallagher, que compartió el video en sus redes y reaccionó con una sola palabra: “Biblical”.
Para los fanáticos de Oasis, la expresión favorita del cantante británico significa algo así como “legendario”, “glorioso” o “inmenso”. Y para toda la comunidad educativa fue directamente surrealista.
“Pasan cosas mágicas. Que Liam Gallagher haya subido el video me parece súper mágico”, confesó el profesor.
Lejos de demonizar las redes sociales, Parente asegura que la clave está en enseñarles a los chicos otra manera de utilizarlas.
“Yo nunca vi las redes como algo negativo”, explicó. “El problema aparece cuando los chicos están conectados todo el tiempo y no hay otra cosa”, agregó.
Por eso, el proyecto también buscó mostrarles que la tecnología puede servir para construir algo distinto: emoción, sensibilidad, trabajo colectivo y arte. Y eso fue justamente lo que más impactó entre quienes vieron el video.
“Más allá de las visualizaciones, lo que más valoro es la gente que me escribió hablando de esperanza”, contó. “Muchos me decían: “No está todo perdido”.
Ver a chicos trabajando seriamente, creyendo en lo que cantan y transmitiendo ese mensaje emocionó muchísimo.
Quizás por eso el video tocó una fibra tan sensible. Porque mientras internet suele premiar el escándalo o la polémica, esta vez fueron 140 chicos cantando juntos los que lograron detener por un instante el ruido del mundo.



