El juez federal Carlos Vera Barros procesó a nueve personas que fueron detenidas a mediados de mayo pasado por estar sospechados de integrar una presunta banda narco que, además, invertía el dinero en plazos fijos y en joyas. A dos de ellos se los consideró organizadores de la estructura y también financistas, una figura poco habitual en las causas por narcotráfico.
La resolución es de la semana pasada, pero recién se conoce este martes. En ella, Vera Barros procesó con prisión preventiva a Guillermo Andrés Luccesi como presunto jefe de la banda narco, y a Juan David Urbieta Llamas y su hijo Aarón Urbieta Rodríguez como cabecillas y financistas. A cada uno se le trabó un embargo de 1.344.000 pesos.
Urbieta Llamas fue arrestado en su departamento de Puerto Norte, donde la Policía Federal además encontró dinero escondido en las paredes. En tanto, su hijo cayó en su departamento de Mitre al 200, donde se incautaron estupefacientes y un arma de fuego sin la documentación que acredite la tenencia.
En el caso del presunto financista narco que fue allanado en el centro de Rosario también fue procesado por la tenencia de un arma de fuego y municiones sin autorización legal.
Vera Barros también procesó con prisión preventiva a Érica Lorena Chávez, Hernán Aguirre, Micaela Belén Gorullenca, Cintia Sandra Reynoso, Raúl Leandro Salinas y Giselle Soledad Medina, pero por ser coautores del delito de comercio de estupefacientes. A cada uno le dispuso un embargo de 672 mil pesos.
Los nueves detenidos, según se dispuso en la resolución, deberán ser trasladados a una cárcel federal.
Por último, el juez dictó la falta de mérito para Elva Soledad Cristaldo y Mayra Aneley Ramires, dos de las personas involucradas.



