A comienzos de julio, un joven soldinense comenzó a recibir amenazas por personas que le reclamaron una suma en dólares. Los cobradores se presentaron en su casa en dos ocasiones y, además, enviaron textos intimidantes por tres líneas de teléfono diferentes. El reclamo, según la víctima de los aprietes, no sería otra cosa que una deuda por drogas que había contraído una ex pareja que atraviesa una adicción a sustancias.
El 22 de julio, personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) coordinó una entrega controlada del dinero en el lugar elegido por los extorsionadores, Presidente Perón y Circunvalación, debajo del puente, señala la causa.
En esa ocasión, fue detenido Lautaro C., la persona que se dirigió a buscar el paquete con los billetes truchos. El tocomocho, en la jerga policial. Este joven fue imputado por el intento de extorsión, pero, a partir de los indicios y declaraciones que maneja el fiscal Federico Rébola, se presume que no sería más que una especie de mandadero que se prestó para ese recado, sin vinculación con la maniobra extorsiva.
Los tres detenidos, Víctor A. (25); Diego R. (32) y Manuel E. (25) fueron imputados como presuntos coautores de la extorsión contra el joven oriundo de Soldini. Una maniobra que tenía como objetivo principal de exigir el pago de una presunta deuda a favor de un tal “Manolo” que, según el soldinense, había contraído su ex novia, que tiempo atrás, había pedido drogas por delivery Y por eso los aprietes recayeron en su domicilio.
Primero fue el 3 de julio. Dos sujetos se presentaron en la casa de la víctima, ubicada en avenida De Mayo, y exigieron que le pagara a “Manolo de Fisherton R”. El monto de la deuda no fue especificado. El mismo día, empezó el asedio por WhatsApp. Pidieron 200 dólares, pero luego fueron por más y llegaron a los 5 mil. La víctima bloqueó el contacto, pero los mensajes llegaron de otras líneas. El 12 de julio, señala la causa, los acreedores cayeron otra vez al domicilio, dejaron un tercer número de contacto e hicieron ademanes de portar armas.
Diez días después en una entrega controlada cayó el primer sospechoso que declaró que se encontraba en situación de calle y declaró que apenas conocía a quienes le pidieron que vaya a buscar un paquete a cambio de diez mil pesos.
Lo cierto es que, a partir de la investigación sobre las líneas telefónicas utilizadas para los aprietes, tareas de campo y el estudio de geolocalizaciones, los detectives de la AIC identificaron a tres sospechosos que fueron detenidos en allanamientos el pasado 12 de agosto.
Los arrestos se dieron en Santiago al 5500; Pérez Bulnes y Juan Pablo Segundo y José Ingenieros al 7800.
Tras ser imputados, la jueza Silvia Castelli les impuso prisión preventiva hasta el 24 de octubre, mientras avanza la investigación. Dos de los detenidos, Manuel E. y Diego R., se encontraban cumpliendo los últimos tramos de condenas por robo. Ello fue tenido en cuenta por la magistrada, que remitió el acta de audiencia a la sección de ejecución penal de este Colegio de Jueces.



