Los dos imputados por el homicidio del suboficial Damián Lopez, atacado con una barra de hierro después de un partido de fútbol en Carcarañá, seguirán detenidos mientras sigue investigación. La prórroga del encierro fue dispuesta este jueves por la Justicia, a casi cuatro meses del crimen. La Fiscalía busca establecer, además, quiénes fueron los otros hinchas que participaron de la brutal agresión.
Los acusados son Julio César Zalazar y Agustín Amarilla, quienes están imputados como coautores de homicidio calificado por haber sido cometido contra un integrante de las fuerzas de seguridad en ejercicio de sus funciones. El juez Guillermo Lanfranco Pari hizo lugar al pedido del fiscal Juan Pablo Baños y extendió la prisión preventiva efectiva por otros seis meses, hasta el 29 de abril de 2027.
La resolución se conoció después de una audiencia de revisión de la medida cautelar realizada este jueves en los Tribunales Provinciales de Cañada de Gómez. Según contó una allegada a la familia de la víctima en una publicación en redes sociales, el trámite se extendió durante casi cuatro horas y permitió escuchar a todas las partes.
Emboscada
El crimen de Damián López ocurrió el 28 de junio pasado en el predio del Club Atlético Carcarañá, después de la final de la Liga Cañadense que disputaron el equipo local y Sportivo Las Parejas. El suboficial, que prestaba servicio en el Comando Radioeléctrico de Roldán, cumplía tareas de seguridad en el operativo dispuesto para el encuentro.
De acuerdo con la reconstrucción de la Fiscalía, una vez finalizado el partido y retirados los simpatizantes visitantes, un grupo de entre 15 y 20 hinchas locales comenzó a atacar con piedras, gomeras y otros elementos contundentes a los efectivos apostados en el sector de estacionamiento.
La violencia escaló cuando otros simpatizantes saltaron el tejido perimetral de las tribunas y se abalanzaron sobre los uniformados, que quedaron rodeados y en amplia inferioridad numérica en el sector de mesas y parrilleros.
En medio de esa agresión, según la imputación, Zalazar tomó una barra de hierro de construcción de unos 49 centímetros de largo y ocho milímetros de diámetro y la clavó desde atrás en el lateral izquierdo del cráneo de López. Inmediatamente después, Amarilla empujó el hierro hacia el interior de la cabeza para profundizar la lesión.
El policía cayó al suelo y comenzó a convulsionar. Fue trasladado primero al hospital de Carcarañá y luego al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario, donde murió el 29 de junio, alrededor de las 13.
La búsqueda de otros responsables
La investigación continúa abierta y la hipótesis fiscal apunta a que la agresión fue ejecutada por un grupo numeroso de simpatizantes. Por eso, además de sostener la acusación contra los dos imputados, los investigadores buscan identificar a otros participantes del ataque.
En ese marco, el Ministerio Público de la Acusación elevó a 25 millones de pesos la recompensa para quienes aporten información que permita establecer quiénes intervinieron en el homicidio. Hasta ahora no trascendieron avances significativos sobre la identificación de nuevos sospechosos.
Una allegada a la familia de López contó que pudo estar presente en la audiencia y describió el dolor que le provocó escuchar los detalles de la agresión. "Es imposible de transmitir el dolor que se siente al escuchar hasta el más mínimo detalle de lo que le hicieron a Damián", escribió.
También hizo referencia a la cantidad de atacantes frente al reducido grupo de policías que intentaba contenerlos. "En los videos se ve claramente que eran muchísimas personas rodeando a solo 5 efectivos policiales. Fue una verdadera emboscada", sostuvo. Y reclamó que la investigación avance para que "paguen TODOS los responsables".



