Noemí Matamala, una mujer de 49 años, murió este viernes después de permanecer dos semanas internada en el Hospital Castro Rendón de la ciudad de Neuquén, donde había sido trasladada tras ser atacada con un hacha por su pareja en la localidad neuquina de Aluminé. La Fiscalía investiga el caso como un femicidio y modificará la imputación contra el acusado.
El ataque ocurrió el 21 de agosto en la vivienda que Matamala compartía con Lucas Daniel Serrano, de 38 años. De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, el hombre esperó a la víctima en la casa, mantuvo una discusión con ella y luego fue hasta un galpón, tomó un hacha y la golpeó en la cabeza con intención de matarla.
El fiscal Marcelo Jofré explicó que no hubo testigos presenciales del momento exacto de la agresión, aunque la investigación determinó que se trató de un ataque de extrema violencia.
Después del hecho, una persona llegó al lugar y, según la Fiscalía, Serrano le habría dicho: “Me mandé una cagada”.
El intendente de Aluminé, Diego Victoria, decretó tres días de duelo municipal durante los cuales se suspenderán todas las actividades públicas de la comuna, garantizando únicamente los servicios esenciales.
En el comunicado oficial del gobierno local, expresaron su más enérgico repudio a la violencia de género y recordaron a la víctima como “una vecina muy querida de nuestra comunidad, cuyo recuerdo y luz permanecerá siempre en nuestros corazones”.
La imputación cambiará tras la muerte
Inicialmente, Serrano había sido imputado por femicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y por violencia de género. Tras el fallecimiento de Matamala, el Ministerio Público Fiscal deberá reformular los cargos. La Fiscalía solicitó la realización de una autopsia y, una vez que reciba el informe correspondiente, avanzará con el cambio de calificación penal, que podría concretarse durante la próxima semana.
Según relató el hermano de la víctima, Noemí y Serrano mantenían una relación de pareja desde hacía aproximadamente un año.
Hasta el momento no existen denuncias judicializadas previas por violencia entre ambos. Sin embargo, los investigadores buscan reconstruir el vínculo y determinar si la mujer había atravesado otros episodios de violencia.
El acusado tenía tres pedidos de captura en Chaco
Durante la investigación surgió otro dato que generó preocupación: Serrano tenía tres pedidos de captura vigentes emitidos por la Justicia de Charata, Chaco. Dos de esas órdenes estaban relacionadas con delitos contra la integridad sexual y la tercera con un hecho contra la propiedad privada. Los tres expedientes ya habían sido elevados a juicio.
El fiscal Jofré cuestionó que el acusado haya podido evadir a la Justicia chaqueña y sostuvo que, si hubiera sido juzgado anteriormente, “tal vez no habría sucedido” el ataque contra Matamala.
Actualmente, Serrano permanece detenido en la Unidad 48 de Zapala y cumple una prisión preventiva de cuatro meses, ordenada por la jueza Barbé.
De acuerdo con la información publicada por La Mañana, el crimen de Matamala se convirtió en el primer femicidio del año en la provincia de Neuquén. Tras conocerse la muerte de la mujer, organizaciones feministas y vecinos autoconvocados realizaron una marcha en Aluminé para reclamar justicia.



