Agustín Amarilla, uno de los imputados por el asesinato del policía Eduardo Damián López –perpetrado el 28 de junio pasado al término de la final de la Liga Cañadense–, volvió a ser detenido este martes. Es porque en una audiencia de segunda instancia, el camarista Miguel Moreno revocó la libertad que le habían otorgado en septiembre.

La audiencia se llevó a cabo este martes en los Tribunales provinciales de Rosario después de que el fiscal Juan Pablo Baños apelara la libertad condicional de Amarilla, uno de los dos acusados, que había sido otorgada en septiembre bajo cumplimiento de reglas de conducta como prohibición de salida de Carcarañá –excepto para firmar ante la Oficina de Gestión Judicial– y el pago de una fianza de 2 millones de pesos.

El otro coimputado, Julio César Zalazar, sigue preso. Ambos están sospechados de haber asesinado a López el 28 de junio pasado en Cremería de Carcarañá, donde se jugó la final entre el local y Sportivo Las Parejas.

Después de que Sportivo Las Parejas se consagrara campeón en ese partido en Carcarañá, un grupo de entre 15 y 20 simpatizantes del equipo local comenzó a atacar con piedras, gomeras y otros elementos contundentes al personal policial apostado en el predio.

La situación se volvió todavía más violenta cuando decenas de hinchas saltaron el tejido perimetral y rodearon a los uniformados, que quedaron ampliamente superados en número y desprotegidos. En medio de esa horda de hinchas violentos, López fue atacado por la espalda y recibió un puntazo con una barra de hierro de construcción.

De acuerdo con la acusación fiscal, Julio César Zalazar tomó el fierro y lo clavó en la parte inferior izquierda del cráneo de López. Inmediatamente después, otro hombre –que para la Fiscalía sería Amarilla– empujó la barra para profundizar la lesión. El policía cayó al suelo y comenzó a convulsionar. Fue trasladado primero al Samco de Carcarañá y luego al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de Rosario, donde murió al día siguiente.

La hipótesis fiscal no se agota en Zalazar y Amarilla. La investigación apunta a que la brutal agresión fue ejecutada por un grupo y que hubo más personas involucradas, por lo que, además de avanzar sobre los dos imputados, continúa abierta la pesquisa para identificar a otros integrantes de la horda que atacó a López.


Recompensa
 

En ese marco, el Ministerio Público de la Acusación elevó a 25 millones de pesos la recompensa para quienes aporten información que permita establecer quiénes participaron del crimen.

Hasta el momento, sin embargo, no trascendieron públicamente avances significativos en la identificación de otros atacantes. El pedido de colaboración apunta especialmente a quienes estuvieron en el lugar y puedan aportar datos sobre la secuencia del ataque.