En una audiencia relacionada con el ataque a tiros contra tres policías federales en Villa Banana, uno de los cuales murió, los fiscales formalizaron las imputaciones seguidas a los detenidos Luis Miguel Muñoz (42) y Mario Ezequiel “Costra” Peralta (25), a quienes el juez federal de Garantías Eduardo Rodrigues Da Cruz les dictó prisión preventiva por el plazo de un año. Muñoz, hermano de un prófugo sindicado como cabecilla de una gavilla narco, fue señalado como una de las personas que integró el grupo que disparó contra los agentes, mientras que Peralta fue acusado de haber robado la pistola y el celular del tucumano Rodolfo Manfredi (30), la víctima fatal, cuyos restos fueron despedidos en su provincia natal.
Este lunes, en los Tribunales Federales de Rosario, los fiscales federales Diego Iglesias, Matías Scilabra y Gonzalo Ruggieri, junto con la fiscal provincial Laura Riccardo, dijeron que Luis Muñoz y Peralta formarían parte de la banda del transero Eduardo Muñoz y de los apodados Diente de Lata, Mojarra y Colombiano, quienes gerencian el narcomenudeo recurriendo a la violencia.
Esta banda sería una “readecuación” de aquella que supo tener como cabecilla a Dalmacio “Sapo” Saravia y, a la fecha, el prófugo Eduardo Muñoz (cuñado del Sapo y ex convicto por narcotráfico) sería el encargado de gestionar los negocios criminales, según la acusación.
Los imputados, Luis Muñoz y Costra Peralta, cumplían funciones de soldaditos armados y otras tareas de fraccionamiento y acopio de droga. Por ello, fueron imputados como miembros de la asociación ilícita.
A la organización, y por ende a Muñoz y a Peralta, se le endilgó además la tenencia con fines de venta de 358 dosis de cocaína (98 gramos), y tres bolsas de nylon con 89 gramos de cocaína, además de tres armas –dos revólveres calibre .44 y .22 y una pistola calibre .22– incautadas en una vivienda precaria de la zona de Gutenberg entre Gálvez y 27 de Febrero, a metros de donde el jueves por la noche ocurrió el ataque contra los policías de la PFA.
Para los fiscales, Muñoz integró ese grupo de al menos diez tiratiros que disparó mortalmente contra Manfredi, hirió gravemente al santiagueño Emilio Gómez Villafañe e intentó matar sin éxito a un tercer policía de la PFA, Ricardo Barrios, quien resultó ileso, con el propósito de ejercer el control en Villa Banana.
El jueves por la noche, por orden de sus superiores, los empleados de la PFA estaban sin uniformes visibles y sin chalecos balísticos en Villa Banana y, según la acusación, se toparon con un grupo que advirtió que eran policías que, de inmediato, comenzó a silbar y alertar a otros sujetos, hasta que se sumaron diez personas, entre las que se encontraba Luis Muñoz.
En ese momento, señalaron los fiscales, se inició una discusión y comenzaron a expulsar a los empleados policiales del barrio. En Gutenberg antes de llegar a 27 de Febrero, comenzaron a disparar contra los tres policías. Tres balazos dieron en la espalda de Manfredi y ocasionaron su muerte; otros dos dejaron en terapia intensiva a Gómez Villafañe. Barrios Zabala, en tanto, escapó ileso.
La Fiscalía aseguró que Gómez Villafañe y Manfredi llegaron a desenfundar sus armas y repelieron la agresión, hiriendo a Luis Muñoz, quien recibió al menos dos disparos en la región dorsal y en la cara interna del brazo izquierdo.
En tanto, a Costra Peralta le reprocharon haber robado el celular y la pistola reglamentaria de Manfredi cuando cayó muerto. Por ello sumó una imputación por encubrimiento agravado.
Los fiscales indicaron que la banda del prófugo Muñoz también amenazó a vecinos en su propósito de controlar el negocio del narcomenudeo en Villa Banana.
La abogada de Muñoz intentó despegar a su cliente aseverando que, en 42 años, no tuvo antecedentes penales y que, en realidad, se lo incrimina por su parentesco, cuando fue una víctima más del enfrentamiento. El dermotest –realizado horas después de su detención– no arrojó resultados determinantes, según reconocieron los fiscales.
Luego de analizar la gravedad de los hechos, las evidencias y el encuadre legal, el juez Rodrigues Da Cruz dio por formalizada la investigación penal en los términos formulados por la Fiscalía y dictó la prisión preventiva de los dos imputados por el plazo de un año, igual término establecido para la investigación.



