Francisco Riquelme, uno de los nombres más repetidos en las crónicas de la narcocriminalidad rosarina del último lustro, será finalmente juzgado en la Justicia provincial por liderar una banda que entre 2021 y 2023 regó de sangre la zona noroeste. El Pablo Escobar de Empalme Graneros, como se definió él mismo alguna vez, está fuera de las calles desde abril de 2020, cuando lo aprehendieron como sospechoso de un intento de asesinato. La cárcel no frenó su operatoria. Al contrario. Su nombre está fuertemente vinculado con ese grupo de reclusos rosarinos que construyeron poder y notoriedad desde el encierro y llegaron a poner en jaque la seguridad pública.

En el juicio seguido a Fran Riquelme y a diez secuaces, más otros cuatro acusados por fuera de la banda, los fiscales Patricio Saldutti y Adrián Spelta ventilarán pruebas frente al tribunal integrado por Gustavo Pérez de Urrechu, Natalia Benvenuto y Jorge Rodríguez. Las acusaciones van desde la membresía en una asociación ilícita y, a partir de allí, a homicidios y balaceras.

La acusación planteó que Fran Riquelme lideró –desde distintas prisiones, bajo la órbita provincial o federal, ya sea por acción u omisión de quienes debían controlarlo– una empresa criminal que, entre sus miembros más encumbrados, contaba con su hermano Jonatan “Jona” Riquelme (ya acordó una condena de ocho años); Fernando “Fey” Cabaña (considerado organizador) y el fallecido Joel Bulnette, acribillado en 2022 por una banda rival.

En carácter de miembros también habrían formado parte –y será materia de debate en el juicio– Lemuel “Lemo” Sciretta; Daniel “Gatito” Miranda García; Marcelo “Pachu” Chávez; Lisandro “Parce” Orellana; Alexis “Paisa” Álvarez; Héctor Agüero; César Acosta Muñoz; Mauro Medina y Franco Aguiar. Un rezagado, Rodrigo “Mudo” Vittori, quedó fuera de este debate por haber sido detenido a fines de 2025.

Por su parte, en los últimos años ya fueron condenados como integrantes de Los Riquelmes Ricardo “Chuky” Manchado, Alejandro García, Eduardo “Chupa” Zalazar, Sergio “Checho” Cabaña, Flavia Argañaraz, Kevin “Arnold” Méndez, Daira Paiva; Osvaldo “Pela” García; Daiana Boassi, pareja y madre del hijo menor de Fran Riquelme; Fabio Focá; Álvaro Aguilar; Nicolás “Kike” Gramonte –cuñado de Fran Riquelme– y Nicolás Rinaldi. Todos acordaron distintas penas a través de acuerdos abreviados.

En el organigrama de los fiscales figuran tres nombres que, al momento de mayor actividad de la asociación ilícita, eran menores de edad: Josué “Pachu” B., Gustavo “Tortuga” Cháves (en prisión preventiva por un homicidio reciente) y Juan Cruz G.

“Todas estas personas formaron parte de una banda que se dedicó a cometer delitos indeterminados contra la vida, las personas, la propiedad y la administración pública. Los hechos se desarrollaron al menos desde marzo de 2021 (primer suceso identificado) hasta junio de 2023, cuando se imputó al último grupo de miembros su participación en la asociación ilícita”, dijeron los fiscales, que solicitaron penas que van desde la prisión perpetua para nada menos que doce acusados. Y de 7 a 8 años para tres restantes.

La zona donde operaban Los Riquelmes era principalmente los asentamientos erigidos en los ex terrenos ferroviarios de Empalme Graneros, Ludueña e Industrial, en el noroeste de Rosario. La génesis de la organización comenzó como fruto del vínculo entre Fran Riquelme y el capo narco Esteban Alvarado, según dijeron los fiscales. De hecho, Riquelme cayó en prisión como sospechoso –aunque con evidencia endeble– del ataque fallido para acallar a la testigo Mariana Ortigala, que declaró en el juicio seguido a Alvarado.

En julio de 2021 irrumpió en el panorama criminal rosarino una alianza concebida en la cárcel de Piñero, donde las comunicaciones con el exterior estaban a la orden del día. Esta nueva banda, que operaba con el sello de Los Monos, comenzó a disputarle el territorio a los soldados de Fran Riquelme.

Los jefes de esa organización eran tiratiros ignotos que, ya en prisión, se transformaron en peligrosos criminales: Julián Aguirre y Andy Benítez (luego desertor de la banda), quienes contaban con el padrinazgo de su compañero de celda Matías César, un gatillero de Los Monos condenado por los atentados a edificios judiciales de 2018. En la calle, el grupo tenía dos hombres con predicamento territorial: Mauro Gerez y Cristian “Larva” Fernández. El grupo se propuso arrebatarle la plaza de venta de droga a Fran Riquelme y su pandilla.

Riquelme y una de sus parejas, Boassi, ya condenada.
Riquelme y una de sus parejas, Boassi, ya condenada.

El resultado de esa contienda fueron alrededor de 50 muertos y una tensión cotidiana que se reflejaba a diario en las crónicas policiales: balaceras contra domicilios, escuelas, comisarías y mensajes mafiosos.

En el juicio también estarán en el banquillo allegados a la banda cuya pertenencia a la organización Riquelme no pudo ser probada. Se trata del pistolero Lucas Racca, acusado de haber dado muerte a Cristian “Larva” Fernández, antagonista de Los Riquelme. También otros tres gatilleros –Eric Enrique, Kevin Sosa y el narco Franco “Milanesa” Almaraz– rendirán cuentas por el homicidio de Juan Cruz Ferrari, que fue filmado.

Más allá de la acusación general por asociación ilícita, en el juicio se debatirán once hechos (seis homicidios, una tentativa, además de balaceras y amenazas) con presuntos autores identificados y otros 27 sucesos atribuidos tanto a Los Riquelme como a sus rivales. Se trata de carpetas judiciales cuyos autores no fueron identificados o ya se encuentran condenados y que la acusación expondrá para dar cuenta del contexto territorial y de venganzas.

Uno de los homicidios a debatir será el de Brian “Chichito” Ortigoza, cometido en febrero de 2022 en pasaje Vergara y Felipe Moré. La ejecución es atribuida a los sicarios Daniel Miranda y Gustavo “Tortuga” Cháves.

A Lisandro Orellana, también apodado Sica, lo juzgarán como coautor del atentado a tiros –homicidio en grado de tentativa– contra tres varones que jugaban al fútbol cinco en la canchita de Caño Cobra, ubicada en José Ingenieros al 6400. El ataque ocurrió el 13 de febrero de 2022.

Otro de los episodios de sangre que presentarán los fiscales es la ejecución de Cristian “Larva” Fernández, ocurrida el 14 de abril de 2022 en Gorriti al 6200. Fue uno de los crímenes mafiosos más resonantes atribuidos a Los Riquelme. El Larva, enemigo de la banda de Fran, fue acribillado dentro de una camioneta Kia Sportage.

Para la acusación, quienes lo mataron fueron Lucas Racca y Lisandro “Parce” Orellana (considerados coautores), mientras que Matías Miranda y Ezequiel Cabaña actuaron como partícipes necesarios.

Agüero, un segunda línea de la banda, será juzgado como partícipe secundario de una extorsión agravada en grado de tentativa. El 19 de junio de 2022 tiratiros balearon un domicilio de Formosa al 800 bis y dejaron una nota amenazante: “Comunícate xq mañana te matamos uno en la puerta de tu casa y no batas la cana xq vos vendes att: la banda de los Millones... Puchi te damos 24hs para q te vayas del barrio o te matamos toda tu flia o si no pone un millón de peso. att: la mafia. 34139896xx”. Para los fiscales, Agüero –que estaba detenido en la cárcel de Coronda– puso a disposición su línea telefónica para que apareciera en el cartel.

Francisco Riquelme, Lemuel Sciretta, Lisandro Orellana y César Muñoz serán juzgados como responsables de la ejecución del transa Alejandro “Peladito” Ramírez, acribillado en De la Salle al 5800 el 16 de septiembre de 2022. Ramírez llegó allí engañado con la excusa de vender droga y terminó ejecutado dentro de su auto. Para los fiscales, Fran Riquelme ordenó el crimen.

Otra carpeta judicial que será ventilada es el femicidio de Ludmila Loreley Orellana, asesinada de ocho disparos en la esquina de Génova y Chaco el 15 de septiembre de 2022.

Para los fiscales, el crimen fue concebido por Marcelo “Pachu” Chávez, ex pareja de Ludmila, quien se encontraba preso. La acusación lo señaló como instigador y a César Muñoz como quien escondió el arma utilizada por los tiradores, que no fueron identificados.

A Fran Riquelme lo juzgarán como instigador –desde la cárcel de Piñero– junto con su subalterno Fernando Cabaña de una balacera contra un domicilio de Donizetti al 100, a metros de la playa ferroviaria Patio Sorrento.

“Deja la casa o te matamos a vos y a tu mujer att. la mafia... si no pagas vamos para la barberia”, decía la amenaza que acompañó los disparos. El ataque ocurrió el 12 de febrero de 2023. El gatillero, Álvaro Leonel Aguilar, ya fue condenado a nueve años de prisión.

El “call center” carcelario de Fran Riquelme también se verá reflejado en la causa por el homicidio de Juan Cruz Ferrari, acribillado frente a una barbería de Reconquista y Dominicana el 23 de abril de 2023.

La ejecución de Ferrari, que era primo de un rival de Riquelme que también había sido asesinado, fue grabada con un celular y el video se viralizó. Para la fiscalía, se trató de un plan criminal ordenado por Riquelme, ejecutado por su ladero Alexis “Paisa” Álvarez, quien a su vez contrató a los sicarios tercerizados Kevin Sosa y Eric Enrique.

El complot contó con la asistencia del transa Franco “Milanesa” Almaraz, quien convocó –otra vez desde prisión– a la víctima con la excusa de estar interesado en comprarle una moto.

Paisa Álvarez también será juzgado como autor del homicidio de Ángel Faustino “Sin Sangre” Coronel, quien fue engañado y baleado en Donizetti al 200 el 2 de mayo de 2023. Coronel fue al encuentro, según la acusación, con el dato falso de que le entregarían un paquete de droga para vender.

Ya preso, Fernando “Fey” Cabaña también habría seguido operando. El 5 de mayo, tres días después del homicidio de Coronel, llamó desde su celda a una mujer y le profirió la amenaza: “Como mataron a Ángel ahora necesitamos a alguien que venda en el barrio... la decisión viene de arriba, es por las buenas o por las malas”.

La última atribución con presuntos autores identificados también recayó sobre el preso Fey Cabaña. Según la fiscalía, asistido por el soldadito Mauro Medina se presentó en una casa de Renán al 300 y le habló al dueño a través de un celular: “Tenés que vender droga para nosotros, si no vamos a cagar a tiros tu casa y te vamos a dejar a tu hija en la puerta tirada”.

Al día siguiente la situación se repitió. “Te voy a mandar a tirar tiros la casa de tu mamá en Travesía y Sorrento”, habría escuchado la víctima en boca del preso.

Otros episodios de sangre sin acusados en el debate serán los crímenes de Natalia Longhi y Jorge Ricardo Franco. Ambos vivían en pasaje Franco al 2000, uno de los epicentros de la disputa entre Los Riquelme y sus antagonistas. Otras víctimas de la organización fueron Brenda Samira del Valle (muerta en una balacera al voleo durante un cumpleaños callejero) y también los homicidios de Alejandro Hinojosa y Magdalena Acosta.