La tensión entre los distintos actores del sistema judicial por resoluciones vinculadas a investigaciones por microtráfico de droga persiste en Rosario. El pasado mes fue por interpretación de camaristas que giraron algunos casos a la Justicia federal al considerar de que eran causas que debían ser canalizadas desde la óptica del narcotráfico y no por narcomenudeo. Ahora, por decisiones adoptadas en primera instancia sobre distintos legajos en los que algunos acusados quedan en libertad o, lo que principalmente se hace hincapié en el Ministerio Público de la Acusación, por directamente rechazos de imputaciones

En el área de Microtráfico de la Fiscalía comenzó a circular un notorio disgusto por el impacto de resoluciones que tuvieron lugar en las últimas semanas en audiencias por venta minorista de drogas. Casos en los que se lograron recolectar –según fuentes del MPA– indicios sobre la conformación de estructuras organizadas de comercialización, legajos en los que hubo un “buen volumen” de sustancias secuestradas junto con dinero y elementos usados para fraccionamiento.

Una de las recientes decisiones fue sobre los allanamientos realizados por la División Antidrogas de la Policía Federal de Rosario cuyo título captó la atención mediática al ser resumidos como la detención de Melina Falcón, una dealer apodada “Blancanieves” que operaba con siete presuntos transeros en barrio Tío Rolo.

En ese legajo de Falcón los agentes federales incautaron en Camino Nuevo a Soldini al 3700 dosis de cocaína, de marihuana, dinero en efectivo (cerca de dos millones de pesos), elementos para fraccionar la droga y cartuchos. Al término de la acusación formulada por la fiscal Brenda Debiasi, la jueza Luciana Vallarella ordenó la prisión preventiva de “Blancanieves”, pero rechazó la imputación de dos de los sindicados y otorgó la libertad a un tercer acusado –que, según la vigilancia de la Policía Federal, había sido observado en los famosos “pasamanos” con clientes en la vía pública–.

Otra resolución observada por fuentes del MPA es sobre una imputación como consecuencia del secuestro de más de dos kilos de cocaína en barrio Tablada semana pasada, donde también se hallaron casi seismillones de pesos, 4.700 dólares e insumos para fraccionar droga. Allí, la jueza Vallarella resolvió dejar en prisión preventiva a uno de los acusados, Valentín Murzila, y rechazar la atribución fiscal sobre la otra persona detenida –que estaba en el domicilio con la cocaína–, quien quedó en libertad.

Otra audiencia de reciente realización fue la de Silvina Dantur, ex pareja del jefe de Los Monos Ariel Máximo “Guille” Cantero, que había caído en procedimientos de la Policía Federal en marzo pasado en barrio Plata. En esa investigación de la fiscal Alejandra Raigal se avanzó sobre un esquema de control territorial, uso de búnkeres y cobro por protección. Sin embargo, Dantur recibió el beneficio del arresto domiciliario, puesto que la jueza Vallarella determinó que la prueba reunida era insuficiente.