“Ya tenemos el positivo de mañana”. La frase escrita por Whatsapp por el policía Maximiliano Ortiz va acompañada de la foto de un revólver y hace referencia a que esa arma va a ser usada para ser plantada en un procedimiento, que lógicamente va a tener un resultado exitoso para ese grupo de trabajo. Ese chat, junto a decenas más, fueron ventilados este martes por el fiscal Pablo Socca, quien imputó a ese agente y a otros nueve más por haber llevado a cabo el 27 de mayo de 2024 un allanamiento ilegal en Larrechea al 1900, donde el suboficial David Zeballos le dio una paliza a un hombre de 42 años, al que luego le vació una botella de alcohol etílico en el rostro y lo prendió fuego con un encendedor.
“Quiero una chata mañana y quiero una guardia productiva. La guardia pasada se llevó una banda. Acá, en zona norte, Cuevas y Balais”. En esos mensajes, Ortiz hace alusión a Maximiliano Cuevas y Jesús Balais, otros policías imputados este martes por el horroroso ataque a un hombre al que dejaron al borde de la muerte. Balais, ese mismo 2024, pero en agosto, allanó ilegalmente a un narco de Forest al 5600, torturó a su familia con una picana y robó 15 kilos de cocaína, por lo que está preso en Marcos Paz, donde purga una sentencia a 7 años de prisión.
Las conversaciones de un grupo de Whatsapp que integran los policías Maximiliano Ortiz, María Eugenia Núñez y Guillermo Toledo –también condenado por robarle al narco de Forest al 5600– es básicamente es una bitácora delictiva. Cuentan lo que hicieron y lo que van a hacer. También exponen cómo Zeballos al momento de incendiar a R. A. A. estaba bajo los efectos de la cocaína.
En los chats se hace referencia a algunos de los agentes de la Policía de Acción Táctica –David Pedro Zeballos, Omar Lorenzo Cabral, Juan José Feliciano González, Jesús Ángel Balais, Maximiliano Nicolás Cuevas, Germán Alexis Narvaja, Isaías Esteban Basualdo, Estela Ailén Berón– que fueron acusados este martes por Socca.
“A mí no me gusta laburar con la cabra. Son muy mandados y no me gusta. El tema es que ellos no miden las consecuencias en el momento”, dice el policía Toledo en alusión a Omar Cabral, apodado “Cabra” por sus compañeros. En este caso, Toledo habla mediante un mensaje de voz, de los pocos que no son efímeros y se pudieron recuperar.
Toledo, en otro audio, se refiere a Zeballos en términos poco gratos. “Lo que pasa es que está re sucio. Acá lo conocen todos los cacos. Nosotros trabajamos distinto, la manejamos más tranqui. Si vemos que se puede, se puede. Pero este, a cualquiera, al que se le cruzaba lo quería bolsillear y no daba", afirmó.
Un diálogo de mensajes de voz entre Núñez y Ortiz expone otra situación más. La mujer policía le pregunta: “El sábado enganchamos al del auto, olvidate. Vamos a buscarlo al guachín, vamos con esa”. Ortiz respondió: “Sí, hay que buscar a ese de Francia y Doctor Riva. Si no, tendré que buscar otro datito. Me dijeron que el barbero va, la busca y la vende en el kiosco de él. Los pibes que van a tomar al qth (domicilio) la van a buscar ahí, así que hay otro datito también, hay que trabajarlo nomás”.
“El tema es que hay que hacer más tareas investigativas porque lo tenés que enganchar justo cuando la lleva y la trae. Si no, tenés que reventarle el qth (casa). Si lo enganchás es un golazo porque deben llevar mucha plata y mucha droga”, amplía Núñez, a lo que Ortiz le agrega: “Hay que empezar a hacer lo que hace la cabra con Telegram y chau”. Esa frase es porque Cabral usaba Telegram para pasar a sus compañeros datos confidenciales de personas para hacer procedimientos que terminan siendo exitosos porque se encontraba droga o dinero.
María Eugenia Núñez añade que va a comprar un chip para usar en otro teléfono con el objetivo de usarlo solo para delitos y Ortiz le dice: “Hay que hacer eso. De última lo compramos entre los tres y listo. Después lo tiramos. Coronamos un par de veces y listo”.
El término “coronar”, según explicó el fiscal, era a secuestrar procedimientos de manera ilegal durante las guardias con el objetivo de hacer “caja”.
“Yo me voy a dormir mañana porque van a saquear todo”, le comenta Núñez a Ortiz, que sostiene: “Sí, olvidate, van a saquear todo. Después podemos aprovechar cuando bajemos a la zona oeste para pasar por Francia Y Riva e ir averiguando otros domicilios”.



