El grave caso del policía herido durante una gresca en un partido de fútbol en Carcarañá, que permanece internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) con muerte cerebral, encendió una nueva alarma en el Ministerio de Seguridad de Santa Fe por la reiteración de hechos de violencia en competencias deportivas del interior provincial.
Funcionarios del área anticiparon que seguramente habrá sanciones para el club donde ocurrió el ataque, Cremería de Carcarañá. Pero, además, marcaron un problema más amplio: la violencia no aparece como un hecho aislado, sino como una situación que se repite en distintas ligas.
“Vamos a analizar sanciones al club, las va a tener. Pero lo primero es respaldar a la Justicia para que pueda desarrollar la investigación”, sostuvo Fernando Peverengo, director de Seguridad en Eventos Masivos.
El funcionario planteó que la prioridad inmediata es garantizar que la investigación avance y que se puedan determinar responsabilidades por lo ocurrido el domingo a la tarde en el Club Atlético Carcarañá, donde el agente fue herido en medio de una pelea registrada durante un partido de fútbol.
En la misma línea, Gustavo Velázquez, coordinador de Seguridad Deportiva, expresó la conmoción del área por la situación del policía y advirtió que la violencia se repite en distintos niveles del fútbol provincial. “Estamos muy conmovidos por lo que le está sucediendo al policía. Lo que estamos notando es que hay violencia en todas las ligas”, afirmó.
Velázquez también remarcó que el operativo de seguridad previsto para el encuentro era importante. Según detalló, había “50 policías más dos grupos de combate” afectados al dispositivo. Es decir, el agente herido formaba parte de un operativo amplio, diseñado justamente para prevenir incidentes.
El secretario de Seguridad, Omar Pereyra, coincidió en que el problema excede al caso puntual de Carcarañá. Habló de una “violencia que vemos reiterada en estos encuentros en el interior de la provincia” y señaló que se trata de una preocupación creciente para el gobierno santafesino.
El policía había ingresado el domingo por la noche al Heca en grave estado, luego de haber recibido un piedrazo durante la gresca. Según la información inicial, tras el impacto cayó y golpeó su cabeza contra una estructura metálica, lo que le provocó una severa lesión en la región occipital del cráneo.
Por la gravedad del cuadro, fue trasladado de urgencia desde Carcarañá a Rosario con custodia policial y acompañamiento de móviles de la Unidad Regional XVII. En el Heca fue intubado y quedó internado con pronóstico reservado. En las últimas horas, su situación derivó en un diagnóstico de muerte cerebral, un estado irreversible.
Mientras la Fiscalía avanza para reconstruir la secuencia del ataque e identificar responsabilidades, el Ministerio de Seguridad empezará a evaluar el desempeño del club organizador y las medidas administrativas que podrían corresponder.
El caso vuelve a poner bajo discusión la seguridad en el fútbol del interior, donde la presencia policial no siempre alcanza para contener situaciones de violencia que, según admiten en la propia cartera provincial, se vienen repitiendo con frecuencia en distintas ligas.



