El canciller Pablo Quirno se mostró este miércoles optimista respecto de la posibilidad de avanzar en el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y afirmó que el país está cada vez más cerca de ese objetivo.
“Siempre hay chances, siempre estamos más cerca”, respondió ante una consulta periodística antes de participar de una actividad organizada por la Fundación Libertad y Progreso.
Luego, durante su exposición, reforzó el planteo y sostuvo que la defensa del reclamo argentino no puede limitarse a declaraciones formales.
“Las Malvinas son argentinas”, afirmó, y señaló que el gobierno tiene la obligación de defender los intereses nacionales mediante un trabajo diplomático de largo plazo acompañado por “actividades muy concretas”.
Quirno también apuntó contra medidas adoptadas por Londres en el archipiélago y aseguró que existen decisiones unilaterales del Reino Unido que la Argentina rechaza.
En ese marco, sostuvo que el país debe disponer de todas las herramientas necesarias para proteger sus intereses y avanzar hacia el objetivo de recuperar el ejercicio de la soberanía sobre las islas.
Las declaraciones del canciller se producen a un día del mensaje que Javier Milei dará este jueves a las 21 por cadena nacional, dedicado específicamente a la cuestión Malvinas.
La decisión fue tomada durante la reunión de gabinete del martes, luego de que el propio Quirno expusiera ante el presidente y los ministros un informe sobre los movimientos diplomáticos que el gobierno considera favorables al reclamo argentino.
Según publicó La Nación, uno de los puntos que podría incluir Milei en su discurso es el reclamo de sanciones contra empresas extranjeras que explotan recursos naturales en las islas.
La expectativa oficial se disparó después de una declaración de Donald Trump que abrió, al menos públicamente, la posibilidad de revisar la histórica posición estadounidense frente al conflicto entre la Argentina y el Reino Unido.
Consultado en el Salón Oval sobre la cuestión, el presidente de Estados Unidos respondió que revisa todas las posiciones de política exterior y evitó descartar un cambio respecto de Malvinas.
Milei celebró inmediatamente la señal y la definió como un hecho de fuerte importancia para la causa argentina. El gobierno interpreta que la estrecha relación política entre ambos presidentes puede convertirse en una herramienta diplomática para fortalecer el reclamo.



