El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este martes que el Banco Central viene comprando dólares a un ritmo superior al previsto y que la meta de acumulación de reservas acordada con el Fondo Monetario Internacional está “prácticamente cumplida”. Además, habló del panorama político de cara a las elecciones 2027 y descartó un triunfo opositor. “La gran mayoría de los argentinos sabe que el kirchnerismo es el infierno”, sentenció, y sostuvo que “Kicillof nunca va a ser presidente de la Argentina”.

“Hay dólares para todos”, proclamó el titular del Palacio de Hacienda durante su presentación en el Cambras Business Day, el encuentro de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina que reúne a empresarios de Argentina y Brasil en el Malba.

“Hoy hay dólares para todos los que quieren importar, para absolutamente todos los importadores”, afirmó Caputo ante el auditorio empresario. En esa línea, sostuvo que tampoco existen restricciones para las compañías que buscan girar dividendos al exterior ni para las personas que quieren comprar divisas para ahorro.

El ministro utilizó ese punto para confrontar con lo que definió como uno de los “mitos” del modelo anterior: la restricción externa. “Hace dos años y medio estaba prohibido repatriar dividendos. Hoy también hay dólares para las empresas que quieren repatriar dividendos. Hay dólares para todos los argentinos que quieren ahorrar en dólares”, sostuvo.

En uno de los pasajes más relevantes de su discurso, Caputo aseguró que, aun con la normalización de pagos de importaciones, dividendos y compras de dólares por parte de personas humanas, el Banco Central mantiene un fuerte ritmo de acumulación de reservas.

“Así y todo, todos los dólares que pueden comprar los importadores, las empresas y la gente, todavía sobran tantos dólares que el Central ha venido comprando a razón de US$ 100 millones por día desde que empezó el año”, remarcó.

Según explicó el ministro, el compromiso con el FMI implica una acumulación de US$ 10.000 millones, mientras que el Gobierno proyectaba inicialmente un escenario optimista de compras por US$ 17.000 millones.

Sin embargo, Caputo sostuvo que, al ritmo actual, la autoridad monetaria podría superar ampliamente ese objetivo. “Hoy, al ritmo al que viene comprando el Banco Central, ya está prácticamente cumplida la meta con el Fondo. Y si pudiéramos mantener ese ritmo, estaríamos hablando de que se puedan anotar US$ 24.000 millones”, indicó.

Para el titular del Palacio de Hacienda, ese desempeño permite discutir de otra manera el problema histórico de la falta de divisas. “Esto desmitifica absolutamente el tema de la restricción externa”, afirmó.

“Kicillof nunca va a ser presidente de la Argentina”
 

El funcionario también lanzó definiciones políticas durante su exposición ante empresarios. “Pase lo que pase, el kirchnerismo no es opción porque la gente sabe que es el infierno”, dijo, y afirmó que “Kicillof nunca va a ser presidente de la Argentina pase lo que pase”, descartando la idea de que el gobernador bonaerense puede triunfar en las próximas elecciones.

Al defender el rumbo económico del Gobierno, el ministro de Economía aseguró que no ve chances de regreso del kirchnerismo al poder y planteó que la sociedad argentina ya tomó nota de los resultados del modelo anterior. “Aun ante la posibilidad de estar equivocado y que las cosas no nos salgan bien, ni aun así el kirchnerismo es una opción. No es una opción en Argentina. La gran mayoría de los argentinos sabe que el kirchnerismo es el infierno”, afirmó.

Caputo vinculó esa lectura con el escenario electoral y sostuvo que el oficialismo cuenta con un respaldo social más amplio del que muestran las tensiones coyunturales. El último intento de desestabilización, dijo, se vio en las elecciones de medio término, cuando “el riesgo país se fue a 1.500” y “la inflación pegó un salto”.

     

Sin embargo, el titular del Palacio de Hacienda aseguró que ese episodio no abrió la puerta a un regreso del peronismo kirchnerista. “Puede haber un shock externo, el petróleo puede ir a US$ 400, puede haber una guerra mundial o una invasión extraterrestre, que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida en la Argentina. ¿Está claro?”, sentenció el ministro.

Caputo también apeló a una referencia cultural para reforzar su mirada sobre el cambio de ciclo. “¿Vieron El Eternauta, donde se hizo famosa la frase esa de que en Argentina «lo viejo funciona»? Bueno, la mayoría de la gente en Argentina tiene claro que lo viejo no funciona”, señaló. En ese marco, sostuvo que el temor empresario a un regreso al pasado debe quedar descartado: “Ese temor a volver al pasado, sáquenselo, porque no va a estar”.

Luego, el ministro puso a Javier Milei como garante del programa económico y de la continuidad del sendero fiscal, monetario y de apertura que impulsa el Gobierno. “El garante de este camino es el presidente de la Nación. Claramente, él es el garante fundamental de que se va a seguir por este camino ortodoxo, por este camino de inversión, de generar mayor empleo y mejores salarios”, sostuvo. Y cerró con una proyección electoral tajante: “No tengo ninguna duda de que 2027 va a ser un año muy diferente a lo que se espera, que el presidente va a ganar las elecciones por paliza y en primera vuelta. No lo digo con soberbia, lo digo porque es efectivamente lo que pienso”.

Optimismo para 2027
 

El titular del Palacio de Hacienda también defendió sus dichos sobre que Argentina está atravesando “los mejores 18 meses” de las últimas décadas. “En ese momento no era tan obvio y hubo algunas críticas por eso”, mencionó, y citó cinco datos de la evolución de la economía para justificar su declaración.

Primero destacó que “la recaudación empieza a recuperar” y luego sumó que “la inflación sigue hacia la baja” tras la desaceleración de abril, mientras que vaticinó que el dato de mayo “va a ser más bajo”.

En tercer lugar dijo que “los salarios se han empezado a recuperar nuevamente”, y a esto le sumó que la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral representará un incentivo para ir hacia una economía con “mayor formalización” y “mayor empleo”.

Como último argumento, mencionó que el nivel actividad económica “está en un récord” y que en la medición tendencia-ciclo tuvo “24 meses seguidos de crecimiento, por primera vez en los últimos 15 años”. En esa línea, afirmó que Argentina “está creciendo aproximadamente al 3,5%-4%, que es un nivel de crecimiento que es la envidia de la mayoría de los países del mundo” y que incluso “podría estar creciendo al 7%-8%”.

Y concluyó: “¿Esto quiere decir que está todo bien? No, obviamente, pero quiere decir que vamos bien. Y si tenemos en cuenta de dónde venimos, venimos extremadamente bien”.