Entre las múltiples actividades del Congreso de Aapresid que tuvo lugar esta semana en Rosario, una de ellas contó con la participación del CEO del Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires, Yamil Santoro, un joven político y empresario que se sumó hace poco al PRO y hoy es una de las figuras con mayor exposición pública del partido que lidera Mauricio Macri. El funcionario trabaja en la articulación entre ciencia, tecnología, startups, universidades e inversión privada para impulsar empresas de base tecnológica. Pasó por Rosario y dejó una serie de definiciones en una charla a solas con Rosario3 sobre la cuestión y también acerca del actual y futuro tablero político nacional.
“Este es el momento para implementar soluciones tecnológicas en el agro”, destacó. Y en ese sentido resaltó el desarrollo de emprendimientos con aplicaciones concretas para el sector y que requieren de mayor nivel de inversiones a través de fondos que promueven esas especialidades. Pidió más diálogo entre las provincias y los ecosistemas para fortalecer la vinculación y expansión de esas herramientas porque “es indispensable” hacerlo ahora.
Santoro fue convocado por la gestión de Jorge Macri para dirigir el Parque de Innovación, mientras que políticamente dejaba atrás su participación en Republicanos Unidos -desde donde llegó a ocupar una banca en la legislatura porteña en lugar de Roberto García Moritán- y se afilió al PRO. Hoy cree que el partido debe ser “independiente” de La Libertad Avanza (LLA) aunque tengan “coincidencias” y llevar candidatos propios. Además está convencido que las Paso (elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorios) “no se caerán” como prevé el proyecto de reforma política que impulsa el gobierno nacional.
-¿Cuál es el presente y futuro del ecosistema AgTech (aplicación de herramientas científicas, digitales y mecánicas en la agricultura y la ganadería)?
-Es una combinación de factores. Mientras que el agro sin dudas ha sido protagonista y motor de la Argentina, hoy la economía del conocimiento es el tercer motor de desarrollo en términos de exportaciones del país con más de 10 mil millones de dólares para este año. Cuando uno encuentre ese punto de intersección, Argentina será un pionero en desarrollo de soluciones AgTech y combinar el capital humano abocado al agro con profesionales de alto nivel de tecnificación para ayudar al sector mediante servicios de alto nivel en materia tecnológica de avanzada. Se trata de una sinergia potente que ya se empieza a ver en fondos de inversión como Innventure o Pampa Stark que invierten en este tipo de soluciones de fronteras tecnológicas para el campo orientadas a métodos de producción o genética.
-¿No se trata sólo de algo de nicho?
-El desafío es llevarlo a algo de amplio alcance porque hoy la barrera es que los propios propietarios de campos las adopten. Hay que lograr la masividad a través de la adopción de este tipo de tecnología disponible y dar eficiencia -que hoy es de un más de un 20 por ciento como ocurre en los campos que ya están operando- y tenemos que lograr que el inversor de a pie se anime a poner plata para fondear estos tipos de soluciones ya que el rol de fondos es fundamental para incorporar esas inversiones.
-¿De qué manera se utiliza la Inteligencia Artificial (IA) en el agro?
-En el Parque de Innovación que dirijo tenemos más de 80 startups y el 60 por ciento de ellas tiene vinculación con la agroindustria. CABA es el distrito que más empresas Agtech tiene en la Argentina y en ese esquema muchas de las startups tienen que ver con este cruce entre desarrollo científico-tecnológico, innovaciones y la IA. Un ejemplo es la startup que generó un sistema de detección de incendios más rápido que la Nasa y lo hizo un pibe de 22 años utilizando IA y satélites de terceros, algo bien práctico y concreto. Otra que es una startup que hace integración en los sistemas de feedlots para lograr gestión inteligente. Hay soluciones para todo tipo de emprendimientos vinculados al campo. No hay que esperar que su incorporación se vuelva algo indispensable porque será tarde. Este es el momento para implementar soluciones tecnológicas.
-¿Cuál es la respuesta de los Estados a estos desarrollos?
-Hay gobiernos como CABA, Santa Fe o Córdoba que tienen una mirada estratégica, trabajan en eventos, en la promoción de fondos para acercar las startup al productor. Otras no tanto. Vengo recorriendo varias provincias como Mendoza y Tucumán donde se hacen esfuerzos en ese sentido también. Hace falta un mayor trabajo de articulación entre las provincias y los ecosistemas, tenemos gente que trabaja y no dialoga entre sí en diferentes partes del país. El desafío es vincularnos con otros parques tecnológicos para integrar esos ecosistemas.
Algo de la política
-Mientras otros se van del PRO, vos recién llegaste
-Fui uno de los últimos afiliados al PRO. Creo mucho en la democracia de dos patas: que uno esté en lugares donde se siente cómodo y que se vaya de donde cree que no tiene que estar. Cuando hay espacio de poder hay actores que se tientan de cruzar el charco. Mi caso es atípico es porque yo ya estaba en el Parque de Integración y no me dieron nada cuando me afilié, no respondió a una cosa transaccional o de especulación política. Te diría consistente con mi agenda de trabajo desde hace años: orden, trabajo, disciplina fiscal, seguridad pública, terminar con trapitos y ocupas, generar una agenda económica basada en las inversiones y el conocimiento. Y (el jefe de gobierno de CABA) Jorge Macri lo está haciendo.
-¿El PRO tiene que estar dentro o fuera de LLA?
-El PRO tiene que seguir siendo independiente y a partir de esa independencia puede buscar coaliciones o alianzas que tengan sentido y que reflejen una coincidencia de valores ideológicos. Veo grandes puntos de coincidencia entre los gobiernos de la Nación y el de la Ciudad y con PRO en general. Si uno mira cualquier gobierno del PRO son distritos donde hay razonabilidad fiscal, orden público y una conducta.
-¿El PRO debe tener candidatos propios para competir el año que viene por la Presidencia de la Nación?
-Creo que sí, después existen mecanismos de acuerdo o competencia y a partir de ahí se generan acuerdos. Si una fuerza política no tiene candidatos, es una fuerza política que tiende a extinguirse. El PRO debería estar trabajando y preparando para gobernar. Eso significa adoptar desafíos electorales y de gestión. Te lo digo como parte de una generación política que no está entre los primeros lugares del poder con excepciones como (el gobernador de Chubut) Nacho Torres.
-¿El lanzamiento de Hernán Lacunza como candidato del PRO es una movida que promueve Mauricio Macri?
-Hay actores del PRO que pueden tener haber candidaturas propias y se pueden lanzar individualmente o con apoyo de algún sector. (Lo de Lacunza) no creo que sea una jugada de Mauricio.
-¿Quien tiene que ser el candidato del PRO?
-Todos los que quieran y el partido debe encontrar el mecanismo para definirlo. A mí me gustan las caras nuevas como (el ex intendente de Pinamar) Martín Yeza que asuman un desafío electoral.
-Pero para ello debe haber Paso
-No creo que se caigan las Paso.
-Entonces, ¿el PRO no va acompañar la eliminación de las primarias que propone el gobierno?
-No creo que se caigan las Paso.
-Se te vio cerca de (el pastor) Dante Guebel cuando se presentó como un posible candidato a presidente
-Es que vengo de una familia de pastores y a Dante lo conozco de hace casi treinta años. Es una persona con valores, buen tipo y que trabaja profesionalmente. Cualquier persona que sea buena y trabaje por el país, me parece muy bien que se meta en política. Después, entre la oferta electoral, elegiré a quien acompañar. En ese esquema, a pesar que Dante me guste mucho, yo trabajo en un gobierno que hace política.
-¿Se cayó la posibilidad de una candidatura de Guebel?
-Creo que no. Es una posibilidad que dependerá de él. Yo trabajo en la gestión de Macri y voy a trabajar para su reelección.



