A cuatro meses que se termine el 2026, las elecciones del año que viene ya no parecen tan lejos. En realidad, lo están, pero los tiempos de la política son otros. Y ahora es tiempo de limar asperezas. Esto lo entendieron todos: libertarios y macristas; peronistas y kirchneristas. Este martes se reunieron dirigentes del justicialismo en todos sus colores; y este jueves se reunirán en Casa Rosada dirigentes del PRO y de La Libertad Avanza (LLA) en una primera mesa de trabajo presencial, luego de un diálogo telefónico entre la secretaria general de Presidencia, Karina Milei y Mauricio Macri, quien hace unos meses pasó por Santa Fe con su gira política “El próximo paso”, para mostrarse como una alternativa de gobierno a su ¿ex? ¿actual? aliado, Javier Milei, quien, por su parte, decididamente buscará un segundo turno.

Así las cosas, las fichas se mueven de cara a los comicios del año que viene. La duda es si habrán o no Primarias Abiertas que acomoden. En el 2025, Milei consiguió una semi victoria al eliminar las Paso nacionales de ese año. Buscará, de mínima lo mismo para el 2027, aunque su objetivo real es suprimirlas definitivamente. Lo cierto es que hay poco margen para “caminos del medio”, terceras opciones por fuera de esta polarización que tiene mucho de grieta. Incluso expresiones “outsiders”, como las del presidente del Banco Macro, Jorge Brito, impulsado por el empresario Daniel Hadad, responden a un mismo círculo rojo.

Una fuente del peronismo, la calificó como el “plan b del establishment” al gobierno actual que viene de una seguidilla de derrotas en el Congreso y que, junto con el Adorni-gate entre otros hechos, mostró un límite de gobernabilidad. Todo se aceleró con la caída de los capítulos sobre Tierras y Manejo del Fuego en el tratamiento de la ley de Inviolabilidad de la propiedad privada la semana pasada.

Entonces, por un lado Macri o Milei; y por el otro, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, o el presidente del Partido Justicialista bonaerense Máximo Kirchner; o el líder del Frente Renovador y ex candidato presidencial Sergio Massa, quien después de mucho tiempo de silencio y bajo perfil, vuelve de a poco a ocupar la escena pública. Los tres, junto con otros altos dirigentes y gobernadores justicialistas –Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero)– compartieron un mismo espacio por primera vez después de mucho tiempo.

Aunque este acercamiento, aseguraron, se venía cociendo a fuego lento, lo del Senado el jueves pasado abrió la ventana de oportunidad para el cara a cara. 

Fue una reunión reservada en un hotel del barrio porteño de Retiro, de la que también participó el jefe de la bancada de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez y el titular de la bancada peronista en el Senado, José Mayans.

Fuentes que participaron de la reunión confiaron a Rosario3 que fue un encuentro cordial, “sin pases de facturas, gestitos ni caritas”. Todos llegaron y se fueron puntuales. No se hablaron de candidaturas –las opciones y deseos exceden esos tres nombres pesados–, pero sí se repartieron tareas para, “al mejor estilo peronista, convencer y persuadir” para sumar a un gran armado competitivo para el 2027.

Aunque no definieron el quién, después del martes “quedó un ámbito” de acción y una decisión común: defender las Primarias para generar una propuesta electoral amplia y potente. Un compromiso que en 2025 no estuvo.

La de este jueves, en tanto, genera expectativa. A partir de las 11, Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem se reunirán en la Rosada en representación del Gobierno con Cristian Ritondo y Fernando de Andreis por el PRO.

Hubo un tiempo en que Milei y Macri mantenían una buena sintonía; pero las cenas con milanesas en la Quinta de Olivos parecen haber quedado lejos. De un tiempo a esta parte, el ex presidente, quizás más desplazado de lo que pretendía de la toma de decisión, comenzó a poner distancia de la administración libertaria, donde, sin embargo, nombres del PRO afianzaron lugares, como la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich, hoy jefa de la bancada libertaria en el Senado y posible compañera de fórmula del propio Milei en 2027. O incluso Santilli, actual jefe de Gabinete. NI hablar del Ministro de Economía, Luis Toto Caputo.

Así como lo del Senado le sirvió al peronismo –y a otros– para darse cuenta que “una tarea colectiva bien elaborada” trae buenos resultados y abre posibilidades. Para el gobierno mostró un límite y la necesidad de sumar apoyos. Ya no está en condiciones de desdeñar ningún voto ni hablar de espaldas al Congreso. Así, desde el peronismo también vieron venir este nuevo acercamiento con Macri: creen que LLA busca otra vez el bastón para seguir andando.

Justamente, según publicaron medios nacionales, tal fue la condición que Karina Milei le puso a sus alfiles para la reunión de esta mañana: quiere que el primer paso de cara a un acuerdo electoral con el PRO se produzca a través de la construcción de una agenda legislativa en común. Básicamente, que respalden los proyectos de ley de su hermano.