Finalmente, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, expresó este lunes el apoyo ”inquebrantable” de Rusia a Irán tras la elección de Mojtaba Jameneí, como sucesor de su padre, Ali Jameneí. Se trata de una definición de peso, en medio del conflicto en Medio Oriente que tiene enfrentados al país persa con Israel y Estados Unidos. Por ahora China no se ha manifestado.
”Rusia ha sido y seguirá siendo un socio fiable de la República Islámica. Le deseo éxito en las tareas difíciles que enfrenta”, sostuvo Putin tras la designación del nuevo líder en un comunicado difundido por Moscú, que recogió EFE. El jefe del Kremlin reafirmó el apoyo ”inquebrantable” de Moscú a Teherán y la solidaridad con los ”amigos iraníes”.
Putin destacó que el mandato del hijo de Jameneí requiere “gran coraje y dedicación” cuando el país persa se enfrenta a una agresión armada.
”Confío en que continuará con honor la labor de su padre y que unirá al pueblo iraní durante estas duras pruebas”, agregó.
Ya el viernes pasado, Putin había hablado por teléfono con su par iraní, Masud Pezeshkian, a quien reiteró las condolencias de Moscú por el asesinato del líder supremo del país persa, Ali Jameneí, y miembros de su familia.
El pasado 1 de marzo Putin envió un telegrama con condolencias a Pezeshkian en el que calificó la muerte de Jameneí como una ”cínica violación” de todas las normas.
Al hablar con Pezeshkian, el líder ruso abogó por un ”cese inmediato de las hostilidades” y un rápido retorno a la diplomacia.
Putin señaló que mantiene un contacto permanente con líderes del Consejo de Cooperación del Golfo.
Pezeshkian, por su parte, agradeció la solidaridad de Rusia y ofreció a Putin información ”detallada” sobre la fase actual del conflicto.



