Luego de un debate extenso y cargado de tensión, el presidente Javier Milei consiguió un nuevo triunfo en el Congreso. Con la aprobación de la Cámara de Diputados esta madrugada, la reforma laboral se encamina a convertirse pronto en ley en el Senado. De los 19 diputados santafesinos, 11 votaron a favor y ocho en contra.
El bloque santafesino está compuesto por nueve diputados de la Libertad Avanza (LLA), cuatro de Provincias Unidas (PU) y seis de Unión por la Patria (UP).
Rocío Bonacci, Alejandro Bongiovanni, Romina Diez, Nicolás Mayoraz, Juan Pablo Montenegro, Agustín Pellegrini, Valentina Ravera, Verónica Razzini y Yamila Tomassoni, son “los soldados de Milei” en el recinto, votos cantados a favor de la reforma. Sin embargo, ninguno hizo uso de la palabra, a diferencia de los legisladores de UP, Germán Martínez, Agustín Rossi, Caren Tepp, Florencia Carignano, Diego Giuliano; y de Esteban Paulón de PU, quienes votaron en contra.
El caso de Provincias Unidas fue particular, el bloque se dividió en dos. Mientras que Paulón y Pablo Farías votaron en contra, la ex vicegobernadora Gisela Scaglia y José Núñez acompañaron.
“No hay argentino que se vaya esta noche a dormir que vea en esta ley expectativas”, dijo el rosarino Martínez y aseguró, que “les va a costar mirar a los periodistas a los ojos cuando se lo crucen, a los viajantes, a los trabajadores que utilizan la ley de teletrabajo, a los despedidos, a los jubilados, a los trabajadores rurales”.
Carignano por su parte, apuntó contra los “gobernadores peronistas que hoy van a darle voto a este mamotreto. esta ley invotable”. Defendió a Cristina Fernández y aseguró que lo más fácil “es entregarse al poder pero lo más difícil es ponerle un freno como hizo la compañera”.
Giulano hizo fuerte hincapié en el artículo 14 de la Constitución al que consideró que se lo “está violando y vulnerando en todos sus términos”. En ese mismo sentido, Rossi sumó que “no es una ley que genere empleo”, más bien, “perjudica fundamentalmente a los trabajadores” y “beneficia a las grandes empresas”.
Con fósforos en la mano, Tepp detalló que “hay una forma muy sencilla de explicar el objetivo de esta ley. Supongamos que este fósforo es un trabajador individual y así de sencillo se lo rompe”. Pero después sostuvo un puñado del mismo elemento y sumó: “Ahora supongamos que tenemos un conjunto de trabajadores organizados, la cosa se pone más díficil porque la unión hace la fuerza y la resistencia que evita el daño".



