La primera lo hizo a favor y la segunda en contra. Las diputadas santafesinas Gisela Scaglia (presidenta del bloque de Provincias Unidas) y Caren Tepp (Unión por la Patria) justificaron este viernes, en diálogo con el programa Radiópolis de Radio 2, sus votos en la sesión de la Cámara de Diputados que aprobó el proyecto de reforma laboral del gobierno nacional. Gisela Scaglia cuestionó el apuro del oficialismo pero dijo que respaldó la iniciativa porque las reglas actuales “no van más”, mientras que Tepp sostuvo que con esta norma “el trabajo se vuelve una mercancía”.
“Hubiera necesitado más debate e incorporar otra mirada. El tratamiento fue muy exprés, se notó el apuro por sacar la ley sin tener modificaciones ni la posibilidad de discutir propuestas alternativas”, fue el cuestionamiento de Scaglia hacia el oficialismo.
Pero aclaró que su voto positivo respondió a una definición de fondo: “Argentina necesita una reforma laboral, aunque no sea la mejor ni la que yo hubiera impulsado”. Y agregó que, aunque tenían propuestas alternativas para varios artículos, consideró necesario avanzar porque “las leyes actuales no generan lo que necesitamos: condiciones para crear más trabajo, más incentivos para tomar trabajadores o salir de la irregularidad”.
Entre los aspectos que valoró, mencionó los incentivos a empresas medianas para invertir y crecer, en un esquema que —según planteó— debería complementarse con una reforma tributaria y otra previsional. “Son tres reformas necesarias para cambiar reglas que así como están no van más”, afirmó.
La votación dejó expuesta la división interna de Provincias Unidas en Santa Fe, pues Esteban Paulón y Pablo Farías votaron en contra. “Somos cuatro diputados con tradiciones muy diferentes, dos del PRO y dos del socialismo. Todos entendíamos que tiene que haber reforma laboral, pero no coincidíamos en los caminos. Resolvimos no forzar el voto”, explicó.
“Legalizar la precariedad”
Desde el otro lado del recinto, Caren Tepp fue categórica en su rechazo. “El trabajo se vuelve una mercancía más. Una normativa no crea ni destruye empleo, pero sí define la relación de poder en el marco de la relación laboral”, planteó.
Para la diputada de Unión por la Patria, la reforma altera el equilibrio entre empleado y empleador: “No están en igualdad de condiciones. Por eso el Estado tiene que garantizar que el trabajador pueda proyectar su vida con salarios y condiciones dignas”.
Tepp advirtió que “conquistas históricas como la jornada de ocho horas y las vacaciones pagas se ponen en riesgo” con esta ley y opinó sobre los peronistas o sectores que fueron aliados al peronismo y bajaron a dar quórum. “No sirve de nada dar un discurso y votar en contra si das el quórum. Mientras la política siga violentando contratos electorales, la crisis de representación se va a profundizar”, cuestionó.
En cuanto al contenido de la ley, apuntó contra uno de los mecanismos incorporados: “Una de las medidas más graves es el FAL. Estamos hablando de que el aporte jubilatorio de los argentinos va a ser usado para las indemnizaciones, es decir, para facilitar despidos en un marco en el que no se está creando trabajo”.
Para Tepp, se trata del “primer paso de una reforma previsional que va a ir en detrimento de los jubilados actuales y futuros”. Y cerró con una mención específica: “No pudimos sostener el estatuto del periodista. Su derogación es un daño enorme a una democracia que ya está dañada”.



