El ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, confirmó que hay una firme sospecha de que el armamento de alto calibre hallado enterrado en una casa quinta de Roldán formaba parte de un plan orquestado por reclusos para atentar contra el gobernador Maximiliano Pullaro. Ante la gravedad de los informes de inteligencia recibidos, el gobierno provincial recomendó elevar los niveles de custodia del mandatario y restringir al máximo su exposición pública.
El descubrimiento hace tres semanas de fusiles de asalto de fabricación china y norteamericana, ocultos a varios centímetros de profundidad, encendió las alarmas de la gestión. Según los datos aportados por las investigaciones de inteligencia, el material pertenecería a integrantes de la banda Los Menores. Al respecto, Cococcioni explicó que "la hipótesis y la versión de que se estaba armando o por lo menos de que había intenciones serias de realizar algún tipo de atentado a las autoridades institucionales de la provincia y centralmente en la persona del gobernador, venía manejándose desde hace algunos meses".
El funcionario, en diálogo con el programa Radiópolis, de Radio 2, detalló que esa información inicial tomó un carácter mucho más firme en el último tiempo. "A partir del hallazgo de algunas de las armas de muy alto calibre, termina corroborándose desde la información de que desde por lo menos tres fuentes distintas e independientes entre sí, nos estaba llegando", sostuvo el titular de la cartera de Seguridad, quien remarcó que esto obligó al Estado a tomar medidas contundentes.
El origen de las amenazas
Para el ministro, el eventual plan para atacar el gobernador está directamente relacionado con el endurecimiento de las condiciones de detención para los presos de alto perfil en las cárceles santafesinas y en el sistema federal, además del avance en la construcción de la nueva unidad carcelaria conocida como "El Infierno". El ministro señaló que los reclusos peligrosos llevan casi dos años en un régimen de aislamiento pleno. "Esta gente tiene una sola cosa en la cabeza, y es que Pullaro, mientras sea gobernador, la situación de ellos no va a mejorar en absoluto y lo saben", afirmó.
En la misma línea, al ser consultado sobre la situación particular del supuesto organizador del plan, Lisandro “Limón” Contreras, actualmente alojado en la unidad penitenciaria de Piñero, Cococcioni subrayó que se encuentra bajo vigilancia estricta permanente, con requisas continuas y sin audiencias presenciales. "Esta gente se debe levantar todos los días puteando a Pullaro y viendo cómo puede hacer para deshacerse de él, esto es una realidad", reconoció.
Nuevos protocolos de cuidado
Ante el incremento objetivo del riesgo, desde el Ministerio de Seguridad le presentaron por escrito a Pullaro una serie de recomendaciones para resguardar su integridad física. "Puntualmente estamos sugiriendo (...) de arranque, elevar todos los niveles de alerta y seguridad, fundamentalmente en los controles de acceso a los edificios gubernamentales", detalló el responsable del área.
Además de reforzar la sede de gobierno, el protocolo elaborado sugiere "revisar todo lo que son los movimientos personales, la radicación de su persona y de su familia, y las actividades por ahí a mi juicio innecesarias de exposición pública". No obstante, el ministro admitió que la última palabra sobre estas restricciones la tiene el propio gobernador, ya que "no le puedo claramente imponer, dar órdenes o imponer limitaciones, pero sí uno trata por lo menos de señalar que (...) hay que aceptar mayores limitaciones de las que uno está dispuesto alegremente a tolerar".



