Actuar a tiempo ante un infarto de miocardio es "clave" para disminuir el daño en el tejido cardíaco, ya que cada minuto de retraso aumenta el deterioro y riesgo de complicaciones. Así lo afirman desde la Clínica Universidad de Navarra, en España.

"Una actuación a tiempo es clave para disminuir el daño miocárdico y preservar la función del ventrículo izquierdo a largo plazo. Cuando esto no sucede, aumenta el riesgo de muerte asociado al infarto y, en caso de sobrevivir, se produce un deterioro de la función del corazón que deriva en insuficiencia cardíaca", afirmaron los expertos.

Asimismo, subrayaron que "en el infarto, el tiempo es músculo". En este aspecto, recordaron que por cada minuto que pasa, parte del tejido cardíaco puede dañarse en forma irreversible. "Nuestro objetivo es abrir la arteria obstruida en menos de 90 minutos desde el primer contacto médico", añadieron.

Por este motivo, la disponibilidad de cardiólogos, hemodinamistas y de enfermería especializada permite tratar el infarto de miocardio mediante angioplastia primaria, la técnica recomendada para abrir la arteria coronaria obstruida y restablecer el flujo sanguíneo lo antes posible.

Por ello, resaltan que modelos que ayuden a organizar de esta manera permite actuar en los tiempos que marcan los estándares de calidad internacionales, fundamentales para mejorar el pronóstico del paciente.

Fuente: Infosalus.