Un ronquido puede verse como un fenómeno normal e incluso inevitable. Sin embargo, desde el punto de vista médico, no se trata simplemente de un ruido sino que es una señal de que el aire no está pasando adecuadamente durante el sueño. En este aspecto, cuando las vías respiratorias se estrechan o se obstruyen en forma parcial, el aire genera vibraciones en los tejidos de la garganta y aparece así el ronquido. Si bien en algunos casos es ocasional, si se repite diariamente o es intenso merece una evaluación.
Expertos en otorrinolaringología señalan que, además, el ronquido puede ser un dato clave puesto que podría presentarse como un primer signo de un problema respiratorio del sueño.
En este aspecto, señalan que hay que consultar al médico si el ronquido se acompaña de:
-Pausas en la respiración durante la noche.
-Sensación de ahogo o resoplidos al dormir.
-Cansancio o somnolencia durante el día (sueño al conducir: suelen padecer episodios de "sueño blanco" en los que pierden la noción de tiempo y espacio, un estado propicio para los accidentes viales).
-Dificultad para concentrarse o dolor de cabeza al despertar.
Estos síntomas pueden estar relacionados con apnea obstructiva del sueño, una condición en la que la vía aérea se cierra de forma repetida y el descanso deja de ser reparador.
La mala ventilación nasal
Una de las causas más frecuentes del ronquido es la mala ventilación nasal. Si la nariz se ve obstruida por una congestión crónica, alergias o aumento del tamaño de los cornetes, así como desviación del tabique nasal; la persona respirará por la boca al dormir. Esta situación favorece la vibración de los tejidos y aumenta el ronquido.
Si el aire no entra bien por la nariz, el cuerpo busca otra vía y esa vía suele generar más ruido y peor descanso. En muchos pacientes, el tratamiento del problema nasal reduce o resuelve el ronquido.
A su vez, otra causa importante especialmente en niños, pero también en adultos, es la hipertrofia de amígdalas o adenoides. Las amígdalas aumentadas pueden estrechar el paso del aire y provocar:
-Ronquidos intensos.
-Sueño inquieto.
-Respiración bucal.
-Pausas respiratorias.
Detectar esta situación a tiempo permite resolver la obstrucción y mejorar la calidad del sueño, mientras que, además de las causas anatómicas, hay situaciones que agravan el ronquido:
-Dormir boca arriba.
-Exceso de peso.
-Alcohol o sedantes antes de acostarse.
-Tabaquismo.
-Envejecimiento.
Modificar estos hábitos puede ayudar, pero no reemplaza la evaluación cuando el ronquido es persistente. Detectar si el origen está en la nariz, en las amígdalas o en un trastorno como la apnea del sueño permite tratar la causa y recuperar algo fundamental que es un descanso saludable, mientras que dormir en silencio no es solo comodidad, es salud.
Fuente: Agencia NA.



