El panorama epidemiológico en Argentina muestra una evolución favorable frente a dos de las enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), correspondiente a la semana epidemiológica 25, tanto la fiebre chikungunya como el dengue mantienen una tendencia que genera optimismo, aunque los especialistas advierten que todavía es necesario sostener las medidas de vigilancia.
En el caso de la fiebre chikungunya, el informe destaca que continúa el descenso sostenido de casos confirmados y probables, una tendencia que comenzó en la semana epidemiológica 16 y que se mantiene desde entonces. Durante el último reporte se notificaron 34 nuevos casos, aunque solamente tres corresponden a la semana 24 según la fecha de inicio de síntomas o de consulta.
De esta manera, el total acumulado de la temporada asciende a 2.819 casos confirmados y probables. La mayor concentración continúa registrándose en el Noroeste Argentino (NOA), región que reúne el 96% de los contagios informados hasta el momento.
En cuanto al dengue, la situación permanece estable y sin cambios significativos. El boletín indica que no se confirmaron nuevos casos en el país durante la última semana y que, además, se observó una leve disminución en la cantidad de personas notificadas como casos sospechosos.
En total, durante la semana epidemiológica 25 se reportaron 183 casos sospechosos de dengue. Ninguno de ellos fue confirmado por laboratorio hasta el momento, aunque las autoridades sanitarias mantienen bajo seguimiento 335 casos probables que continúan en proceso de investigación en distintas provincias.
Si bien la temporada 2025-2026 presenta una circulación de dengue considerablemente menor que la registrada en años anteriores, desde el Ministerio de Salud remarcan la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica. Para ello, consideran clave completar los estudios diagnósticos y realizar la toma de segundas muestras cuando corresponda, con el objetivo de confirmar o descartar adecuadamente cada caso sospechoso.
Los especialistas recuerdan que, aun cuando las cifras actuales sean alentadoras, la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz. Eliminar recipientes que acumulen agua, mantener limpios patios y jardines y evitar la proliferación del mosquito transmisor continúan siendo medidas fundamentales para reducir el riesgo de nuevos brotes cuando regresen las condiciones climáticas más favorables para su reproducción.
Fuente: Agencia NA.



