A menudo, la pérdida de cabello se asocia a los hombres y al envejecimiento. Sin embargo, puede sucederle también a mujeres y a niños. De hecho, muchas personas cuentan con un cabello delgado o áreas de calvicie en la cabeza.

El cabello puede perderse lenta o rápidamente y su crecimiento eventual dependerá de la causa de la caída. Una historia familiar de calvicie, problemas médicos o tratamientos, y muchas otras causas pueden ser los factores desencadenantes de la pérdida de cabello.

Alopecia androgenética

El tipo más común de pérdida de cabello se llama alopecia androgenética, también conocida como calvicie de patrón masculino o femenino. Tiende a ser hereditaria y provoca la caída gradual del cabello. A medida que los hombres envejecen, pueden empezar a perder cabello en la parte frontal de su cuero cabelludo. Por el contrario, el patrón de pérdida de cabello para las mujeres es diferente ya que su cabello puede debilitarse por todo el cuero cabelludo, pero a menudo es más evidente a lo largo de la raya.

Tanto los hombres como las mujeres con alopecia androgenética pueden aplicar medicamentos a su cuero cabelludo para frenar la progresión de la pérdida de cabello. Sin embargo, algunos medicamentos únicamente están aprobados por la FDA para los hombres. Algunos hombres (y ocasionalmente las mujeres) optan por la cirugía de trasplante de cabello, en la que pequeños tapones de cabello se mueven desde la parte posterior de la cabeza hacia el frente. Esta opción depende de la cantidad de cabello disponible para un trasplante.

Alopecia areata

Otro tipo común de pérdida de cabello se conoce como alopecia areata, cuya causa se descubrió hace muy poco tiempo. La alopecia areata es una enfermedad autoinmune y, en estos casos, el sistema inmunológico que normalmente ayuda a proteger al cuerpo contra la enfermedad, comienza a atacar los folículos pilosos.

Los folículos pilosos son la parte de la piel que da crecimiento al cabello. Por lo general, únicamente se pierden pequeños parches de cabello en el cuero cabelludo. No obstante, en casos severos, se puede perder pelo en todo el cuerpo. La pérdida de cabello puede no ser permanente porque los folículos pilosos no se destruyen, sino que solo están atrapados en un estado de descanso.

Actualmente no existen medicamentos aprobados para la alopecia areata. Sin embargo, un estudio reciente descubrió que una clase de medicamentos llamados inhibidores de la quinasa Janus (JAK) pueden detener e incluso revertir la enfermedad. Expertos en enfermedades de la piel de la Universidad de Columbia (Nueva York, Estados Unidos), demostraron que los inhibidores de JAK bloquean los efectos dañinos del sistema inmunológico en los folículos pilosos. A muchas personas que tomaron el medicamento les volvió a crecer el cabello en su estudio y, por este motivo, se están llevando a cabo más estudios clínicos para determinar la seguridad y eficacia de los inhibidores de JAK para el tratamiento de la alopecia areata.

Si se comienza a perder mechones de cabello o se percibe que el cabello está adelgazando, es importante consultar con un especialista para identificar la causa y, de ese modo, arribar al mejor tratamiento posible.

Fuente: Medlineplus