En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra hasta el 7 de agosto, especialistas alertaron sobre una realidad que preocupa: apenas una de cada diez personas gestantes consulta sobre lactancia antes del nacimiento del bebé. Según explicaron, acceder a información durante el embarazo resulta fundamental para iniciar el amamantamiento con mayor seguridad y afrontar mejor los desafíos de los primeros días.
La jefa de Neonatología del Hospital de Clínicas, la doctora Graciela Corral, sostuvo que el embarazo representa el momento ideal para recibir orientación. "Contar con información adecuada y de calidad desde el embarazo ayuda a derribar mitos y ganar confianza", afirmó.
Uno de los conceptos que los especialistas buscan reforzar es que, si bien la lactancia es un proceso natural, no siempre resulta completamente instintivo. Aprender previamente sobre técnicas de agarre, posiciones, producción de leche y necesidades del recién nacido puede favorecer un inicio más exitoso y reducir la ansiedad que muchas familias experimentan tras el parto.
Entre las recomendaciones más importantes figura el contacto piel a piel inmediato después del nacimiento, ya que estimula el reflejo de búsqueda y succión del bebé y favorece la liberación de oxitocina, una hormona clave para el vínculo y la producción de leche. También recuerdan la importancia del calostro, la primera leche materna, rica en defensas y nutrientes esenciales para los primeros días de vida.
Los profesionales también insisten en que la lactancia debe ser a libre demanda, sin horarios rígidos, ya que la frecuencia con la que el bebé mama regula naturalmente la producción de leche. Además, aclaran que amamantar no debería causar dolor, puesto que un buen agarre ayuda a prevenir grietas, molestias y complicaciones como la mastitis, por lo que ante cualquier dificultad es recomendable consultar tempranamente.
Entre las dudas más frecuentes aparece el temor a que "la leche no alcance" o que el bebé quede con hambre. Sin embargo, los especialistas explican que existen señales concretas que indican cuándo es necesario buscar atención médica, como una disminución en la cantidad de pañales mojados, dificultades para despertar al bebé para alimentarlo, dolor intenso durante la lactancia o signos de inflamación en las mamas.
Finalmente, los expertos recuerdan que la lactancia es un aprendizaje compartido entre la persona que amamanta y el bebé. Por eso, remarcan que sentir inseguridad o atravesar dificultades al comienzo es habitual y no debe vivirse con culpa. Contar con el acompañamiento de profesionales capacitados y con una red de apoyo familiar puede marcar una diferencia importante para sostener una lactancia exitosa y beneficiosa tanto para el bebé como para quien amamanta.
Fuente: Agencia NA.



