El Ministerio de Salud de la Nación emitió un comunicado epidemiológico en el que advirtió sobre el riesgo de reintroducción del sarampión en Argentina, en el contexto del regreso de viajeros que asistieron al Mundial de fútbol celebrado en Estados Unidos, México y Canadá. Las autoridades sanitarias advirtieron que la enfermedad evidencia un aumento sostenido, incrementando el riesgo de que haya un brote en el país. Por ello, instaron a la población a completar los esquemas de vacunación para evitar que la Argentina pierda el estatus de país libre de la infección.

Desde la cartera de Salud recomendaron concurrir a una consulta médica de inmediato en caso de que se presenten síntomas como fiebre y el característico sarpullido rojizo en las semanas posteriores al regreso al país.

Según el documento oficial, “la situación epidemiológica del sarampión en la Región de las Américas evidencia un incremento sostenido del riesgo de reintroducción del virus en países que han logrado interrumpir su transmisión endémica”. En ese sentido, la cartera sanitaria explicó que la circulación activa en diversos territorios y la ocurrencia de brotes de gran magnitud constituyen factores que aumentan la posibilidad de importación de casos.

En diálogo con Cada Día (El Tres), la médica infectóloga Carolina Subirá explicó que la finalidad del comunicado es “poner la situación en conversación nuevamente”, como ocurre “cada vez que hay una movilización masiva de personas por eventos deportivos, culturales o religiosos”.

“Aunque es una enfermedad que se ha podido controlar gracias a las vacunas y cuya transmisión se ha podido eliminar en muchos países de Latinoamérica, la situación es diferente en América del Norte”, aclaró la especialista.

Y agregó: “Estados Unidos, México y Canadá, los tres países que fueron sede del Mundial, en este momento tienen transmisión y brotes activos de sarampión”, por lo que quienes viajaron a ver la Copa del Mundo corrieron el riesgo de contraer el virus y, en consecuencia, reintroducirlo en sus países de origen.

Quiénes deben vacunarse contra el sarampión
 

Subirá recordó que al tratarse de una enfermedad inmunoprevenible, la vacunación es clave para “evitar la transmisión y generación de nuevos brotes”. Y, en ese sentido, explicó que todas las personas de 61 años o menos deben vacunarse.

“Las personas que nacieron antes de 1965 son consideradas inmunes naturalmente porque han padecido durante esos años la enfermedad. Pero todos los que nacieron desde ese año en adelante se tienen que vacunar”, remarcó.

     

La infectóloga precisó que la vacuna contra el sarampión es la triple viral y se aplica en dos dosis después del año de vida. Desde enero de 2024 se decidió adelantar el esquema de vacunación, por lo que “la primera dosis se pone al año de vida y la segunda entre los 15 y 18 meses”.

Esto implica que en el país haya “algunas situaciones de riesgo” de reintroducción del sarampión, como la población de menores de un año sin vacunar y la de personas que tienen esquemas de vacunación incompletos, ya sea porque eligieron no vacunarse o porque la dosis administrada no generó una respuesta inmunitaria suficiente.

En el país también hay sectores en los que resulta más difícil monitorear la situación de la enfermedad, por lo que la detección temprana para evitar brotes representa un desafío mayor.

A qué síntomas prestarles atención
 

Para quienes regresan de viaje, Subirá señaló que deben “estar atentos en los primeros 14 a 21 días por si se presenta fiebre, es decir 38º C o más, y manchas en la piel, sobre todo en el pecho”. También puede haber cuadros que incluyan “dolor de garganta, mucosidad nasal y conjuntivitis”.

También es importante tener en cuenta que las manchas en la piel aparecen cuando la enfermedad ya está desarrollada, por lo que los contagios comienzan “desde cuatro días antes” de las erupciones y pueden sostenerse hasta cuatro días después.

La transmisión ocurre por vía aérea, a través de secreciones respiratorias y aerosoles expulsados al toser, estornudar o hablar. Y dado que no existe tratamiento antiviral específico, la vacunación constituye la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad y su propagación.

“El problema con el sarampión es que tiene el R0 (número básico de reproducción) más alto que existe. Una persona enferma puede contagiar a hasta 18 personas más”, remarcó la especialista.

A su vez, advirtió que no se trata de una patología que provoque únicamente manchas en la piel y fiebre, ya que existe el riesgo de que haya cuadros graves con consecuencias como “neumonías y sobre todo daño neurológico con secuelas irreversibles”.

Es por esto que se trabaja intensamente para la prevención y detección oportuna de la enfermedad, que puede provocar los efectos más graves fundamentalmente en los menores de seis años, más vulnerables por no estar vacunados y por la falta de desarrollo de su sistema inmunológico.

En este marco, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también alertó sobre las brechas en la inmunidad de la población y la urgencia de reforzar la detección y la contención temprana de nuevos casos.