El mundo de los videojuegos no para de crecer y Rosario se posiciona como un semillero de talentos que no tienen nada que envidiarle a las grandes industrias. Actualmente, dos estudios locales trabajan a destajo para posicionar sus títulos en las tiendas digitales: Milanesa Studio y Arcanum; Game Forge. Detrás de estos nombres que parecen indicar grandes equipos de trabajo, se encuentran Juan y Emanuel, dos desarrolladores que asumen el reto de crear universos enteros por cuenta propia.
En una charla con Rosario3, los protagonistas detallaron cómo es el día a día de un "indie" local. A pesar de la denominación de "Estudios", ambos operan de manera unipersonal, encargándose de cada detalle técnico. Juan, la mente detrás de Milanesa Studio, cuenta con una trayectoria de casi ocho años de aprendizaje autogestivo y ya lanzó proyectos que combinan la pasión por el gaming con la identidad rosarina.
El primer gran hito de Juan es Dead World, un título que nació de su fascinación por los mundos postapocalípticos. Sin embargo, decidió darle una vuelta de tuerca: el juego transcurre en una Rosario devastada, 30 años después de una hipotética Tercera Guerra Mundial. "Me lancé a hacer uno y quise ambientarlo acá", explicó, quien superó varios obstáculos técnicos y reinicios de desarrollo debido a discos rígidos dañados antes de ver su obra terminada.
Por otro lado, la historia de Emanuel Pedrerol en Arcanum: Game Forge es una muestra de perseverancia. Arrancó en noviembre de 2024 sin saber modelar en 3D ni manejar motores de creación. "En solo dos semanas aprendí a defenderme con Blender y Unreal Engine", asegura. Hoy, su proyecto Farol del Diablo (Devil's Lantern) genera grandes expectativas en la comunidad por su enfoque en la leyenda rural de la Luz Mala.
La labor de estos desarrolladores es titánica. No solo programan, sino que también diseñan la ambientación, componen la música, escriben los diálogos y moldean los escenarios. En el caso de Emanuel, su rutina comienza temprano con una lista de tareas que divide entre grabar sonidos, mejorar mecánicas o modelar personajes, todo mientras mantiene su otro empleo y gestiona las redes sociales del estudio.
La identidad local es un sello distintivo en ambos trabajos. Mientras que en Dead World el protagonista debe lidiar con un grupo llamado "Las Serpientes" que controla el puente Rosario-Victoria. Por otro lado, el juego de Arcanum incluye una réplica del Monumento a la Bandera como primer escenario.
Incluso Juan, de Milanesa Studio, exploró el lado más costumbrista con Milanesería, un simulador donde el objetivo es "ser el milanesero más piola de la ciudad" cocinando platos típicos para los vecinos.
Ambos desarrolladores coinciden en que la clave para sobrevivir en este ecosistema es la participación en eventos y el apoyo mutuo. Juan destaca la importancia de asistir a citas como la Rosario Expo Geek, que se realizará el 16 y 17 de mayo. Según cuentan, estos espacios permiten conocer a otros "devs", intercambiar herramientas y visibilizar sus obras ante el público que, curiosamente, se sorprende al ver paisajes conocidos en la pantalla.
Respecto a la disponibilidad de los juegos, Dead World ya se puede adquirir en la plataforma Steam por $3.800. En cambio, Farol del Diablo tiene su estreno previsto para este 2026 a un precio de entre 5 y 7 dólares. La trama sigue a Catalina, una joven que viaja al pueblo de Loma Quebrada buscando tesoros y termina enfrentando a los "Influenciados", muertos revividos por una entidad maligna.
Como mensaje final para quienes desean iniciarse en esta industria, los rosarinos animan a no tener miedo de emprender el camino solos. Aunque reconocen que es un trayecto complejo que requiere compromiso y aprendizaje constante en múltiples disciplinas, aseguran que la gratificación de ver un producto propio funcionando lo vale. "Cualquiera puede meterse a esto y hacer un buen producto, solo hace falta comprometerse", concluye Emanuel.



