Expertos definen el estilo bohemio como una forma de vida que, por supuesto, debe acompañarse con el look. En este aspecto, sostienen que, en cuanto al cabello, el mismo debe verse descontracturado, largo o con volumen, rechazando lo convencional.
Para ello, sugieren algunos ejemplos a considerar para quienes buscan sumergirse en este estilo:
Uno de los cortes más emblemáticos es el que ejemplifica Russell Brand. Es decir, una melena de raya al medio (también conocida como “libro abierto”), con una textura natural y sin productos de estilizado agresivo. El objetivo es que se note el movimiento, pero sin esfuerzo ni rigidez.
Para quienes prefieren un toque más moderno pero sin perder ese espíritu bohemio, proponen el corte asimétrico al estilo Rubén Albarrán (Café Tacvba). En este look, los costados van bastante recortados mientras que la parte superior conserva una melena abundante y voluminosa. Es un corte que da contraste, carácter y, al mismo tiempo, una sensación desenfadada.
Otra alternativa es el corte bohemio “despeinado” inspirado en Johnny Depp, una versión más corta pero igualmente libre. Se trata de un degrafiado con tijera y un acabado poco prolijo que se consigue más con los dedos que con el peine. La clave es no buscar perfección, sino textura y movimiento natural.
Por último, para los más arriesgados o fieles al espíritu alternativo, se recomienda el look rastafari al estilo Lenny Kravitz, con rastas largas que requieren paciencia y un buen profesional para lograrlas. Es un estilo que no solo habla de estética, sino también de identidad y filosofía de vida.
Fuente: GQ.



