La irrupción de una nueva ola polar en la Argentina obliga a sacar del placard los abrigos más pesados, pero también invita a revisar el menú de cada día. Cuando el termómetro cae, las comidas calientes no solo brindan una sensación inmediata de bienestar, sino que ayudan al organismo a conservar mejor su temperatura y a obtener la energía necesaria para enfrentar jornadas heladas.
Especialistas destacan que una alimentación equilibrada y rica en nutrientes también puede colaborar con las defensas del cuerpo en una época en la que suelen aumentar los resfríos y otras enfermedades respiratorias.
Entre los platos infalibles aparece el guiso de lentejas, considerado por muchos el verdadero rey del invierno. Las lentejas aportan hierro y proteínas, mientras que la combinación con verduras de estación, como zanahoria, calabaza y cebolla, suma vitaminas y fibra. Con un toque de carne magra o chorizo colorado, el resultado es una comida completa y muy rendidora.
Otro clásico ideal para combatir el frío es el locro criollo. Su mezcla de maíz blanco, porotos, zapallo y carnes de cocción lenta da lugar a una preparación espesa, abundante y capaz de mantener la sensación de saciedad durante varias horas. Las cazuelas y estofados, ya sean de pollo, carne vacuna o legumbres, también se destacan por concentrar sabores y ofrecer un plato reconfortante y fácil de digerir.
Las sopas caseras de vegetales son otra gran opción para los días de bajas temperaturas. Preparadas con ingredientes como calabaza, espinaca o puerro, y enriquecidas con avena o arroz, ayudan a hidratar el organismo, algo que suele descuidarse en invierno. La polenta con tuco y queso derretido completa la lista de favoritos, siendo económica, rápida de preparar y perfecta para enfrentar el viento helado.
Aunque las comidas contundentes resulten tentadoras, los especialistas recomiendan evitar los excesos de grasas saturadas, azúcares y productos ultraprocesados. La mejor estrategia para atravesar una ola polar sigue siendo combinar platos calientes y nutritivos con una buena hidratación, algo de actividad física y el abrigo adecuado para disfrutar del invierno sin pasar frío.
Fuente: Agencia NA.



